Lo que comenzó como un episodio que la joven asumió como parte de su ciclo menstrual se transformó, en cuestión de horas, en una de las situaciones médicas más graves que puede enfrentar una persona joven. Shakira Gorman, una adolescente de 17 años, sufrió un accidente cerebrovascular espinal, una condición extremadamente rara que la dejó con parálisis casi total.
Durante dos días, el sangrado intenso no encendió las alarmas. Ni ella ni su familia imaginaron que detrás de ese síntoma se escondía un cuadro neurológico severo, prácticamente inédito en pacientes de su edad.
El cuerpo empezó a fallar sin previo aviso
La situación cambió de forma abrupta cuando Shakira comenzó a experimentar dificultad para respirar y pérdida de sensibilidad en brazos y manos. En pocos minutos, su movilidad se redujo drásticamente y fue trasladada de urgencia a un hospital cercano.
Debido a la gravedad del cuadro, los médicos decidieron referirla al Hospital John Radcliffe, donde ingresó directamente a cuidados intensivos y fue conectada a un respirador artificial.
Un diagnóstico que tardó en llegar
De acuerdo con el testimonio de su familia, el caso desconcertó incluso al personal médico. Los primeros estudios no lograban explicar el deterioro acelerado de la joven, pese a que su estado empeoraba con el paso de las horas.
“El dolor era insoportable y no había respuestas claras. Tuvieron que sedarla para realizarle estudios más profundos”, relató su cuñada. Fue hasta el día siguiente cuando una resonancia confirmó el diagnóstico que nadie esperaba: un ACV medular.
Qué es un derrame cerebral espinal
El accidente cerebrovascular espinal ocurre cuando un coágulo bloquea el flujo sanguíneo hacia la médula espinal. A diferencia del derrame cerebral tradicional, este afecta directamente la comunicación entre el cerebro y el cuerpo, lo que puede provocar parálisis inmediata.
Según especialistas, este tipo de eventos representa apenas el 1,25 % de todos los ACV y es extremadamente infrecuente en adolescentes, lo que explica la sorpresa del equipo médico.
Consecuencias físicas y un futuro incierto
Como parte del tratamiento, Shakira recibe anticoagulantes para evitar nuevas obstrucciones. Sin embargo, los médicos aún no pueden determinar si logrará recuperar por completo la movilidad.
Actualmente no puede hablar y se comunica con su familia mediante una pizarra y lectura de labios. Apenas logra mover los dedos y necesita asistencia constante para tareas básicas.
Un llamado de atención sobre síntomas ignorados
El caso ha generado preocupación entre especialistas, no solo por la rareza del diagnóstico, sino porque los síntomas iniciales fueron atribuidos a procesos comunes. Para los médicos, este episodio subraya la importancia de no minimizar señales persistentes o inusuales, incluso en personas jóvenes y aparentemente sanas.
Mientras Shakira continúa su recuperación, su historia deja una lección clara: el cuerpo avisa, aunque a veces lo haga de formas inesperadas.


