miércoles, 22 julio 2026
- Publicidad -

Un fallo judicial vinculó la vacuna del Covid de Pfizer con un efecto adverso neurológico poco conocido

Italia reconoce un caso de mielitis transversa asociado a la vacuna contra el Covid y ordena una pensión vitalicia

Un fallo judicial emitido en Italia volvió a poner sobre la mesa un debate que, aunque infrecuente, sigue siendo tema de análisis en la comunidad médica global: los efectos adversos poco comunes vinculados a las vacunas contra el Covid-19. Un tribunal de primera instancia en la ciudad de Asti determinó la existencia de un “nexo causal” entre la aplicación de la vacuna Comirnaty —desarrollada por Pfizer-BioNTech— y el desarrollo de mielitis transversa, una rara enfermedad neurológica que afecta la médula espinal.

Un caso excepcional que marca precedente

La sentencia favoreció a una mujer de 52 años que, tras recibir dos dosis de la vacuna en 2021, comenzó meses después a experimentar síntomas compatibles con una inflamación aguda de la médula espinal. La paciente fue hospitalizada en febrero de 2022 en el centro médico de Orbassano, en Turín, donde los especialistas señalaron que no era posible descartar la vacunación como factor detonante.

Con ese informe médico como sustento, la afectada solicitó una indemnización al Estado italiano. Sin embargo, su petición fue rechazada inicialmente por vía administrativa, por lo que la mujer acudió a los tribunales. Allí, dos peritos independientes designados por el juzgado concluyeron que existía una correspondencia sólida entre la vacunación y el daño neurológico, lo que llevó a que el Ministerio de Salud fuera condenado a reconocer la relación y asumir una pensión mensual de 3.000 euros.

Qué es la mielitis transversa y por qué es tan inusual

Este trastorno neurológico, que también apareció durante los ensayos clínicos de la vacuna de AstraZeneca en plena pandemia, se caracteriza por una inflamación que compromete uno o ambos lados de la médula espinal. La afección puede dañar la capa de mielina que protege las fibras nerviosas y generar síntomas como debilidad muscular, alteraciones sensoriales, hormigueo, dificultades para controlar esfínteres o incluso parálisis, como ocurrió en el caso analizado por el tribunal.

La Agencia Italiana del Fármaco ha documentado 593 episodios de mielitis transversa registrados después de vacunaciones hasta 2022, de los cuales 280 se asociaron a inmunizantes basados en ARN mensajero. Aunque estas cifras representan una porción extremadamente baja respecto al universo de dosis aplicadas, suelen convertirse en objeto de estudio dada la gravedad del cuadro.

El contexto científico y el rol de los entes reguladores

Los abogados de la mujer señalaron que la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) había evaluado previamente la bibliografía científica internacional sobre este tipo de complicaciones. Según comunicó la entidad, la relación causal es considerada “razonablemente posible” en casos aislados, tanto para vacunas ARNm como para las fabricadas con virus inactivado.

Hasta ahora, el principal efecto adverso identificado con mayor frecuencia en las vacunas de Pfizer ha sido la miocarditis, aunque los reportes siguen siendo poco frecuentes en comparación con los millones de dosis administradas en todo el mundo.

Implicaciones del fallo y lo que puede venir

El caso resuelto en Asti no solo es relevante por el impacto personal en la mujer afectada —quien ya no puede caminar sin asistencia—, sino porque se trata de uno de los primeros fallos judiciales que reconocen una relación directa entre una vacuna Covid y la aparición de mielitis transversa.

Para los tribunales, la cercanía temporal entre la inmunización y los primeros síntomas fue un elemento determinante. La resolución podría abrir el camino para nuevos reclamos en Europa, aunque cada situación requerirá análisis pericial individual, dada la baja frecuencia y la complejidad de la patología.

Mientras tanto, la comunidad médica insiste en un punto fundamental: las vacunas contra el Covid evitaron millones de muertes en los últimos años y continúan siendo una herramienta de salud pública esencial. Sin embargo, la investigación sobre eventos adversos raros sigue avanzando para garantizar aún más transparencia, vigilancia y seguridad en los programas de vacunación masiva.

Articulos de su interés
- Publicidad -

Lo Más Leido

- Publicidad -

Lo Más Reciente