Una decisión tomada casi sin pensarlo terminó marcando la diferencia entre la vida y la muerte. Una pareja argentina que recorría España por vacaciones evitó abordar el tren de alta velocidad que descarriló la noche del domingo en la localidad de Adamuz, en la provincia de Córdoba, un accidente que dejó al menos 39 personas fallecidas y decenas de heridos.
Ambos tenían previsto viajar hacia Madrid en ese mismo convoy de la empresa Iryo, pero resolvieron cambiar su pasaje para el día siguiente con el fin de prolongar su estadía en Málaga. Ese ajuste, motivado únicamente por ganas de seguir disfrutando del viaje, terminó alejándolos de una de las peores tragedias ferroviarias recientes en territorio español.
“Nos salvamos de milagro”, relató Estefanía, una de las integrantes de la pareja, en declaraciones al diario El Mundo. La joven aseguró que aún le cuesta dimensionar lo ocurrido. “Es una sensación muy fuerte, sentimos que volvimos a nacer”, agregó.
La noticia del descarrilamiento los tomó por sorpresa mientras cenaban. Minutos después, recibieron en sus teléfonos la notificación oficial de la cancelación del tren que tenían programado para la mañana del lunes. “Fue un shock total. Al principio no reaccionábamos”, contó Estefanía, todavía conmocionada por la cercanía con la tragedia.
En medio del caos generado por la suspensión de servicios ferroviarios, la pareja ahora intenta reorganizar su regreso. Su plan es llegar a Madrid por vías alternativas y, desde ahí, emprender el retorno a Argentina, aunque reconocen que el panorama logístico es complicado.
La conmoción no solo alcanzó a quienes tenían boletos para el tren accidentado. En la estación María Zambrano, en Málaga, decenas de pasajeros quedaron varados tras el cierre de las vías. Entre ellos estaba Miguel, un joven malagueño que viajaba en otro tren de la misma compañía, programado para salir poco después del que descarriló. Su convoy tuvo que regresar tras la interrupción total del servicio.
Miguel explicó que realiza ese trayecto con frecuencia y que la cercanía horaria entre ambos trenes lo dejó profundamente impactado. “Uno no piensa que algo así pueda pasar”, comentó brevemente antes de retirarse en busca de transporte para volver a casa.
El accidente ha generado una fuerte sacudida en España y reabrió el debate sobre los protocolos de seguridad en el transporte ferroviario, un sistema históricamente considerado confiable. Mientras avanzan las labores de rescate y se investigan las causas del descarrilamiento, historias como la de esta pareja argentina reflejan cuán frágil puede ser la línea entre la rutina y la tragedia.


