Los mensajes que Tania envió desde su celular, minutos antes de perder contacto con su familia, hoy son una de las principales piezas para entender lo ocurrido. La mujer, de 35 años, fue hallada maniatada en un descampado de la ciudad de La Cumbre, en Córdoba, luego de casi dos días de intensa búsqueda.
La víctima había acordado una cita con un hombre al que conoció por Facebook. El encuentro se pactó para la tarde del domingo en el Parque de las Naciones. Desde su casa, ubicada en barrio Argüello Norte, tomó un servicio de transporte por aplicación y terminó desplazándose hasta el Parque Sarmiento, donde se encontraría por primera vez con él.
La primera señal de alerta
Apenas llegó al lugar, Tania notó algo que la inquietó. El hombre no coincidía con las fotografías que había visto en redes sociales. Esa incomodidad la llevó a escribirle de inmediato a su hija, una adolescente de 17 años.
“Ya llegué, no es el mismo de la foto el chico”, le advirtió. La joven le pidió que tuviera cuidado y que, si algo no le daba confianza, regresara a casa.
Con el paso de los minutos, la situación no mejoró. En otro mensaje, Tania comparó el rostro del hombre con el de un conocido violador serial de Córdoba, lo que encendió aún más las alarmas en su familia. “Se está poniendo denso”, escribió, intentando tranquilizar a su hija al asegurarle que avisaría si veía algo extraño.
Un encuentro que se volvió confuso
Más adelante, la mujer relató que al lugar llegó otra persona, presuntamente un amigo del hombre con el que se había citado. “Cayó un amigo de él que tampoco sé quién es”, escribió. En ese mismo mensaje explicó que ambos le dijeron que luego la llevarían a su casa, aunque admitía no saber realmente quiénes eran.
Paralelamente, su hermana Brisa también mantenía contacto con ella. Según relató después, notó un cambio abrupto en la forma de escribir. Los mensajes se volvieron breves, impersonales y poco habituales para Tania. “Para mí ya no era ella la que contestaba”, afirmó.
En uno de los intercambios finales, Tania mencionó que le habían dado agua con un gusto extraño. Poco después, las respuestas se limitaron a frases como “estoy bien” o “no se preocupen”. A las 22 horas, el teléfono se apagó y no hubo más comunicación.
El hallazgo y la investigación
La denuncia por desaparición fue presentada al día siguiente. Finalmente, este martes alrededor de las 5:30 de la tarde, un vecino encontró a la mujer en un descampado ubicado a una cuadra del cuartel de Bomberos de La Cumbre.
Fuentes de la investigación indicaron que Tania se encontraba en buen estado general, aunque fue trasladada a un centro médico para su evaluación y contención emocional. El caso quedó a cargo de la Fiscalía Distrito 4 Turno 6, bajo la dirección de la fiscal Jorgelina Gutiérrez.
Mientras se intenta identificar y localizar al sospechoso, los mensajes enviados antes de la desaparición se transformaron en un registro clave que expone, minuto a minuto, cómo una cita aparentemente común derivó en una situación de extrema violencia.


