El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó este martes 2 de septiembre que fuerzas militares estadounidenses destruyeron un barco cargado con drogas que zarpó desde Venezuela y navegaba por el sur del Caribe.
“Literalmente destruimos un barco, un barco que transportaba drogas, mucha droga. Y lo verán y leerán sobre ello. Sucedió hace unos momentos”, declaró el mandatario desde el Despacho Oval.
Este anuncio constituye el primer resultado del amplio despliegue naval ordenado por su administración en aguas cercanas a Venezuela, considerado por la Casa Blanca como un paso decisivo en la lucha contra el narcotráfico.
Confirmación oficial y detalles del ataque
La acción fue confirmada minutos después por el secretario de Estado, Marco Rubio, quien en su cuenta de X describió el hecho como un “ataque letal en el sur del Caribe”. Según sus declaraciones, la embarcación era operada por una “organización narcoterrorista designada”.
Aunque no se ofrecieron detalles técnicos sobre el operativo, Trump aseguró que el hallazgo es parte de una serie de operaciones en curso y advirtió que habrá más acciones similares.
“Tenemos una gran cantidad de drogas que ingresan a nuestro país desde hace mucho tiempo, y estas salen de Venezuela en grandes cantidades”, enfatizó el presidente.
El despliegue militar estadounidense
El operativo forma parte del mayor movimiento militar de Washington en América Latina desde la invasión de Panamá en 1989. Bajo el argumento de frenar el flujo de drogas hacia Estados Unidos, el Pentágono desplazó una flota integrada por buques de guerra, un submarino nuclear y un crucero de misiles guiados.
Las embarcaciones desplegadas incluyen:
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USS Iwo Jima
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USS Gravely
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USS Jason Dunham
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USS Sampson
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USS Lake Erie
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USS Newport News
Reacción de Nicolás Maduro
La respuesta del régimen venezolano no se hizo esperar. El presidente Nicolás Maduro denunció el despliegue como “la más grande amenaza en el continente en los últimos 100 años” y acusó a Washington de intentar forzar un cambio de Gobierno en Caracas.
“Ocho barcos con 1.200 misiles y un submarino apuntan a Venezuela. Es una amenaza extravagante, injustificable, inmoral y sangrienta. Absolutamente criminal”, afirmó el mandatario.
En esa misma línea, advirtió que, de concretarse una agresión directa, Venezuela entraría “inmediatamente en un periodo de lucha armada”.



