Un caso que ha generado indignación en Estados Unidos terminó con una condena contundente contra una mujer que dejó sin supervisión a su hija de apenas dos años, quien murió ahogada en la piscina de su casa mientras su madre permanecía distraída usando aplicaciones de citas y consumiendo alcohol.
El hecho ocurrió el 12 de septiembre en una vivienda del condado de Stanislaus, California, pero tomó fuerza pública en los últimos días tras el veredicto judicial que declaró culpable a Kelle Anne Brassart, de 45 años, por homicidio en segundo grado y negligencia infantil.
Una omisión que costó una vida
De acuerdo con la Fiscalía, la menor Daniellé Pires estuvo al menos 45 minutos sin ningún tipo de vigilancia, tiempo en el que cayó a la piscina ubicada en el patio de la casa. Durante ese lapso, la madre se encontraba en el dormitorio principal enviando mensajes a hombres que había conocido por medio de aplicaciones de citas.
Las autoridades sostuvieron que no se trató de un descuido momentáneo, sino de una conducta prolongada y consciente, en un entorno claramente peligroso para una niña tan pequeña.
El auxilio llegó demasiado tarde
La emergencia fue reportada cerca de las 3:30 de la tarde, cuando la Policía de Turlock recibió una llamada alertando sobre una niña inconsciente dentro de una piscina, en una casa situada en Fireside Drive.
Al llegar, los oficiales encontraron a la menor aún dentro del agua. De inmediato la sacaron y le aplicaron maniobras de reanimación mientras llegaba el personal médico. Pese a ser trasladada de urgencia a un centro hospitalario, horas después se confirmó su fallecimiento.
Alcohol, versiones inconsistentes y pruebas clave
Durante la investigación, los agentes notaron que Brassart presentaba signos de estar bajo los efectos del alcohol. Un examen posterior confirmó la presencia de alcohol en su organismo. Además, en la vivienda se hallaron numerosas botellas de licor, tanto vacías como llenas, correspondientes al día del incidente.
La mujer intentó justificar su inacción alegando una lesión en la pierna que, según ella, le impedía moverse sin una silla de ruedas. Sin embargo, la Fiscalía presentó videos y testimonios que demostraban que podía ponerse de pie, caminar con normalidad e incluso conducir, lo que debilitó seriamente su defensa.
Lo que reveló el juicio
Un informe judicial citado por medios locales señaló que la acusada reconoció haberle pedido a la niña que saliera al patio para soltar a los perros, dejándola completamente sola. Para la Fiscalía, esa decisión evidenció una grave irresponsabilidad, considerando la presencia de una piscina sin medidas de protección adecuadas.
La fiscal adjunta Sara Sousa afirmó tras el fallo que la acusada no solo incumplió su deber como madre, sino que actuó con una indiferencia extrema ante un riesgo evidente. “Este no fue un simple accidente”, recalcó durante los alegatos finales.
Lo que viene ahora
Brassart, madre de seis hijos, conocerá su sentencia el próximo 5 de febrero. Se expone a una pena que oscila entre 15 años de prisión y cadena perpetua, según lo que determine el juez.
Su abogado insistió en que se trató de un hecho accidental y que su clienta creía que la menor estaba dentro de la casa. No obstante, el jurado coincidió con la Fiscalía en que la mujer sabía que su hija estaba sola y decidió no supervisarla.
Un caso que deja advertencias
Más allá del fallo judicial, el caso reavivó el debate sobre la responsabilidad parental, el consumo de alcohol y el uso del celular cuando hay niños pequeños bajo cuidado. Especialistas en seguridad infantil recuerdan que bastan pocos minutos de descuido para que ocurra una tragedia irreversible.
La muerte de Daniellé se suma a una larga lista de accidentes evitables que ponen sobre la mesa una dura realidad: la atención y la supervisión no son opcionales cuando se trata de proteger la vida de un menor.


