El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó este miércoles la cancelación del Estatus de Protección Temporal (TPS) que desde 2021 beneficiaba a los ciudadanos venezolanos. La medida afecta directamente a cerca de 250.000 migrantes, quienes a partir del próximo 10 de septiembre quedarán expuestos a la deportación.
La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, informó que no se prorrogará la protección establecida bajo la administración de Joe Biden (2021-2025). Según explicó, Venezuela “ya no cumple con los requisitos legales del TPS” y mantenerlo “contradice el interés nacional”.
Argumentos oficiales y postura del USCIS
El portavoz del Servicio de Inmigración y Ciudadanía (USCIS), Matthew Tragesser, sostuvo que el beneficio habría funcionado como un “efecto imán” para la migración irregular hacia EE. UU. A su juicio, prolongar el amparo debilitaba los esfuerzos del gobierno de Trump para asegurar la frontera sur y “gestionar la migración de manera eficaz”.
Noem reforzó esa línea al señalar que el final del TPS responde a un análisis estratégico de seguridad y no a consideraciones humanitarias.
Contexto legal: un fallo que podría frenar la medida
La decisión llega apenas días después de que el Tribunal del Noveno Circuito de Apelaciones ratificara la ilegalidad de cancelar el TPS a un grupo mayor de beneficiarios. El fallo, emitido por unanimidad, respaldó la conclusión del juez Edward Chen, quien en California estudia una demanda presentada por la Alianza Nacional TPS y varios inmigrantes venezolanos.
El litigio busca frenar la revocación del amparo otorgado a dos grupos: los cerca de 250.000 venezolanos beneficiados en 2021 y los 350.000 que recibieron la extensión en 2023.


