Un vuelo internacional de Avianca se convirtió en escenario de una grave denuncia luego de que una pasajera señalara haber sido víctima de un presunto acto de acoso mientras dormía durante el trayecto aéreo. El caso, ocurrido el miércoles 7 de enero en el vuelo AV222, generó indignación entre los viajeros y abrió una investigación interna por parte de la aerolínea.
De acuerdo con versiones difundidas en redes sociales, un hombre sentado cerca de la mujer se habría aprovechado de que ella estaba dormida para besarla sin su consentimiento. La situación salió a la luz cuando la pasajera despertó y reaccionó con evidente molestia, lo que derivó en una discusión a bordo que fue respaldada por otros pasajeros.
Videos y testigos alimentan la denuncia
Parte del incidente quedó registrado en grabaciones hechas por otros viajeros, las cuales comenzaron a circular ampliamente en plataformas digitales. En los videos se observa al presunto agresor de espaldas, vestido con un suéter gris, mientras se desarrolla un intercambio verbal cargado de tensión.
Publicaciones en redes indican que el vuelo tenía como destino la ciudad de Boston y que el hombre implicado viajaba en el asiento 19B. Algunos usuarios también afirmaron que, en un primer momento, la afectada habría recibido una respuesta poco clara por parte del personal de cabina, lo que aumentó la molestia entre los pasajeros.
Reacción de la aerolínea
Ante la viralización del caso y los señalamientos sobre una supuesta falta de acción inmediata, Avianca emitió un pronunciamiento oficial en el que aseguró haber establecido contacto directo con la pasajera afectada.
En el comunicado, la empresa manifestó su rechazo absoluto a cualquier forma de acoso, abuso o violencia, y reiteró que mantiene una política de cero tolerancia frente a conductas que vulneren la integridad y los derechos de las personas a bordo de sus vuelos.
La aerolínea indicó además que se abrió una revisión interna para analizar lo ocurrido, evaluar la aplicación de los protocolos y tomar las medidas correctivas que correspondan, con el objetivo de garantizar la seguridad y el bienestar de todos sus usuarios.
Un debate que trasciende el vuelo
El caso volvió a poner sobre la mesa la discusión sobre la protección de las mujeres en espacios públicos y privados, así como la responsabilidad de las aerolíneas y su personal ante situaciones de presunto acoso durante los vuelos.
En redes sociales, numerosas personas expresaron solidaridad con la pasajera y exigieron respuestas claras, protocolos eficaces y sanciones contundentes cuando se presenten este tipo de hechos, especialmente en entornos donde las víctimas se encuentran en una posición de vulnerabilidad.
Las investigaciones continúan y se espera que en los próximos días se conozcan más detalles sobre el desarrollo del caso y las decisiones que adopten las autoridades y la aerolínea frente a la denuncia.


