El operativo ocurrió el 2 de diciembre y su desarrollo, que fácilmente podría inspirar una escena de cine, fue compartido por la propia institución en redes sociales. El golpe, según detalló la Armada, fue posible gracias al trabajo conjunto con la Fuerza de Tarea Interagencial del Sur, organismo clave en la lucha contra el narcotráfico en la región.
Una persecución titánica en alta mar
La operación se extendió durante más de tres días. Unidades de inteligencia naval, aviación, guardacostas y el buque ARC Victoria participaron en la búsqueda de una embarcación tipo Go Fast, una lancha veloz que pretendía llegar hasta Honduras.
La capitana de fragata María Fuentes, comandante del ARC Victoria, explicó a Noticias Caracol que localizar el objetivo en la inmensidad del mar fue un desafío monumental. “Buscar este cargamento es como buscar una aguja en un pajar. En la inmensidad del mar era supremamente difícil, por lo tanto teníamos que desplegar todos los medios”, aseguró.
Las condiciones climáticas, el esfuerzo físico de la tripulación y la presión constante del operativo exigieron un despliegue de resistencia que, según Fuentes, puso en evidencia el compromiso del equipo a cargo.
Intento desesperado por desaparecer la droga
Cuando los tripulantes de la lancha se vieron rodeados y sin posibilidad de escapar, recurrieron a una maniobra desesperada: lanzaron los paquetes de cocaína al mar para evitar ser capturados con la carga. Esta reacción obligó a las unidades de la Armada a iniciar una operación paralela de búsqueda y recuperación en medio del oleaje.
Pese a la estrategia de los criminales, las autoridades lograron recuperar 2.621 kilogramos de clorhidrato de cocaína, cuyo valor en el mercado supera los 125 millones de dólares, según estimaciones oficiales.
La incautación se registró a 90 millas náuticas de Barranquilla y terminó con la captura de seis personas: tres colombianos, dos venezolanos y un ciudadano jamaiquino. “Se estaban jugando la vida; pudieron haber naufragado. Las acciones ofensivas habrían podido generar otro tipo de resultado”, manifestó la comandante Fuentes, destacando el riesgo en el que se pusieron los delincuentes en su intento de huida.
Un golpe significativo en un momento delicado
El operativo se da en un contexto político sensible. Las críticas reiteradas del gobierno estadounidense han tensado la relación bilateral en materia de control de drogas. Pese a ello, las fuerzas militares colombianas han insistido en que los esfuerzos continúan, y que resultados como este evidencian el compromiso del país en la lucha contra las organizaciones criminales transnacionales.
De fondo, persiste el reto histórico: un narcotráfico cada vez más diversificado, rutas cambiantes y alianzas criminales que se fortalecen en varios países de la región. La persecución en el Caribe es, para muchos analistas, una muestra de la magnitud del desafío… y también de la capacidad de respuesta de las autoridades que patrullan uno de los mares más estratégicos para el tráfico ilícito.


