El fundador de Microsoft, Bill Gates, se pronunció públicamente tras la difusión de nuevos documentos vinculados al caso de Jeffrey Epstein, el financista estadounidense acusado de delitos sexuales y fallecido en 2019. En una entrevista concedida a un medio australiano, el empresario negó de forma categórica cualquier conducta inapropiada y rechazó la veracidad de correos electrónicos que lo relacionan con encuentros organizados por Epstein.
Las declaraciones surgen luego de que autoridades estadounidenses hicieran públicos millones de archivos que forman parte de la investigación sobre la red de contactos del financista, documentos que han vuelto a poner bajo escrutinio a figuras influyentes del ámbito político, empresarial y cultural.
Correos, acusaciones y una negación tajante
Entre los archivos divulgados figuran borradores de correos electrónicos atribuidos a Epstein, en los que se hacen señalamientos graves contra Gates. Según esos textos, el empresario habría utilizado la red del financista para reunirse con mujeres y habría enfrentado problemas de salud derivados de esos encuentros.
Gates desmintió esas versiones y aseguró que se trata de mensajes que Epstein habría escrito para sí mismo y que nunca fueron enviados. En su criterio, esos correos no constituyen pruebas ni reflejan hechos reales. El magnate fue enfático al afirmar que el contenido es falso y que no participó en ninguna conducta ilegal o impropia.
“Fue un error haber tenido contacto con él”
Más allá de negar las acusaciones, Gates reconoció que mantener contacto con Epstein fue una decisión equivocada. Aceptó que se reunió con él entre 2011 y 2014, pero sostuvo que esos encuentros se dieron en el contexto de posibles iniciativas filantrópicas vinculadas a la salud global.
El empresario explicó que, en ese momento, buscaba apoyo financiero para programas de erradicación de enfermedades como la malaria y la polio. Sin embargo, con el paso del tiempo, afirmó arrepentirse profundamente de haber sostenido cualquier tipo de relación con Epstein.
“No debí haber pasado tiempo con él”, señaló, reiterando que cada encuentro fue un error del que hoy se responsabiliza públicamente.
Fotos, especulación y límites claros
La polémica también se avivó tras la aparición de fotografías de Gates dentro de los archivos judiciales, imágenes que lo muestran en propiedades asociadas a Epstein. El cofundador de Microsoft negó haber visitado la isla privada del financista y descartó cualquier participación en actividades ilícitas.
Aclaró que aparecer en fotografías o registros de contacto no equivale a haber cometido un delito, y pidió que se diferencie entre la cercanía circunstancial y la responsabilidad penal.
La voz de Melinda French Gates y el impacto personal
El tema tomó aún más relevancia luego de que Melinda French Gates, exesposa del empresario, se refiriera al asunto en una entrevista radial en Estados Unidos. Ella describió estas revelaciones como recuerdos dolorosos y señaló que el caso Epstein sigue dejando preguntas abiertas para muchas personas que tuvieron relación con él.
Aunque evitó acusaciones directas, dejó claro que el vínculo de Gates con Epstein fue uno de los episodios más difíciles dentro de su matrimonio.
Millones de documentos y una red de poder
Los archivos publicados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos incluyen millones de páginas, imágenes y videos que detallan la extensa red de contactos de Epstein. En ellos aparecen nombres de figuras reconocidas a nivel mundial, desde políticos hasta celebridades y empresarios.
Las autoridades han insistido en que la mención de una persona en estos documentos no implica automáticamente responsabilidad penal, pero sí evidencia el alcance de la influencia que Epstein llegó a tener en círculos de poder.
Un caso que sigue generando preguntas
Para Bill Gates, el episodio representa un golpe a su imagen pública y a su trayectoria filantrópica. Aunque ha negado cualquier irregularidad, el caso vuelve a abrir el debate sobre la cercanía entre élites económicas y personajes que, con el tiempo, resultan estar vinculados a delitos graves.
Mientras las investigaciones continúan y la opinión pública analiza los documentos, el empresario insiste en que su relación con Epstein fue un error de juicio, no una complicidad, y que no tuvo conocimiento de los crímenes que posteriormente salieron a la luz.


