El mandatario venezolano asegura que el primer envío de gas hacia Colombia podría activarse en cualquier momento, aunque los detalles técnicos del proyecto siguen sin hacerse públicos.
El presidente venezolano, Nicolás Maduro, afirmó este jueves que la primera exportación de gas desde Venezuela hacia Colombia “ya está lista” y se encuentra en la frontera, a la espera únicamente de ajustes técnicos para activar los envíos. El anuncio lo hizo durante una asamblea con trabajadores y sindicatos, donde insistió en que ambos países están avanzando hacia una integración económica más profunda.
Según Maduro, el combustible ya está posicionado en territorio fronterizo y solo faltan “elementos técnicos y económicos” para iniciar el primer despacho oficial. Señaló que, una vez activado el proceso, los envíos continuarían de forma sostenida, con el argumento de que Venezuela y Colombia “deben mantenerse unidas” en materia energética y comercial.
El gobernante vinculó este proyecto a una visión más amplia de acercamiento bilateral. Aseguró que Caracas y Bogotá están “cada vez más unidas” en un modelo económico en crecimiento, con inversiones binacionales y un comercio que —según dijo— va en ascenso. Esta narrativa coincide con los intentos recientes de reconstrucción diplomática entre los gobiernos de Gustavo Petro y Nicolás Maduro, tras años de tensiones y cierres fronterizos.
Maduro también aprovechó para reforzar su discurso político interno, al señalar que ambos países deben defender la “unidad latinoamericana” frente a presuntas injerencias externas. Afirma que en Venezuela residen alrededor de seis millones de colombianos, quienes, según él, representan un vínculo fundamental entre ambos territorios.
Sin embargo, pese a los anuncios oficiales, los detalles del proyecto permanecen poco claros. La información sobre la capacidad del gasoducto, las condiciones del acuerdo y el estado real de la infraestructura no ha sido divulgada públicamente. Medios regionales han intentado obtener datos precisos, pero funcionarios venezolanos no han ofrecido respuestas concretas.
Mientras tanto, el anuncio abre nuevas interrogantes sobre la viabilidad del suministro, la estabilidad técnica del sistema y el impacto que podría tener en el mercado energético colombiano. Aunque la intención de reactivar el comercio energético entre ambos países lleva años sobre la mesa, su concreción aún depende de factores técnicos, económicos y políticos que siguen pendientes.


