Francotirador de EE. UU. detiene lancha narco en el Pacífico: operativo marca el mayor decomiso para un patrullero de seguridad nacional
Una operación antidrogas desarrollada en el Pacífico oriental se convirtió esta semana en la incautación más grande jamás lograda por un patrullero de seguridad nacional de la Guardia Costera de Estados Unidos. El hecho quedó registrado en un video que muestra el momento en que un francotirador, a bordo de un helicóptero táctico, inutiliza los motores de una lancha rápida usada para el tráfico de drogas.
El operativo que superó todos los registros
De acuerdo con información revelada por Fox News Digital, el decomiso supera las 20.000 libras de cocaína y se logró al sur de México, en una zona donde las autoridades estadounidenses mantienen vigilancia constante debido al tránsito de embarcaciones de alto rendimiento, conocidas como go-fast. Según estimaciones oficiales, la droga confiscada representaba más de 7,5 millones de dosis potencialmente letales.
La acción se enmarca dentro de Pacific Viper, una iniciativa conjunta entre la Guardia Costera y la Armada de Estados Unidos que arrancó en agosto con el objetivo de cortar el flujo de cargamentos ilícitos hacia Norteamérica. Hasta octubre, esta operación había permitido decomisar más de 100.000 libras de cocaína, un dato que ya anticipaba la dimensión del operativo de esta semana.
El papel de la unidad HITRON
El video difundido por medios estadounidenses muestra el accionar del Helicopter Interdiction Tactical Squadron (HITRON), con base en Jacksonville, Florida. Esta unidad elite se especializa en disparos de precisión dirigidos a motores fuera de borda para detener embarcaciones que intentan evadir la interceptación.
Una vez que la lancha quedó inmovilizada, otras embarcaciones de la Guardia Costera ingresaron a la escena para asegurar la carga, procedimiento habitual en este tipo de intervenciones.
Las lanchas rápidas continúan siendo uno de los vehículos predilectos de las redes de narcotráfico que operan entre Sudamérica, Centroamérica y el norte del Pacífico. Su velocidad, maniobrabilidad y bajo perfil las convierten en un reto constante para las autoridades marítimas.
Un año histórico para las incautaciones
La magnitud del decomiso de esta semana se suma a un acumulado sin precedentes. En noviembre, la Guardia Costera reportó haber alcanzado alrededor de 510.000 libras de cocaína incautadas en el año fiscal 2025, la cifra más alta en su historia. Según cálculos citados por Fox News, esto equivale a cerca de 193 millones de dosis, una cantidad que triplica el promedio anual.
Este incremento coincide con la línea de trabajo de la administración del presidente Donald Trump, que intensificó las operaciones contra organizaciones criminales en América Latina. En febrero, varios grupos —incluidos Tren de Aragua y el cartel de Sinaloa— fueron designados como organizaciones terroristas extranjeras, lo que amplía las facultades para actuar contra ellos.
Acciones bajo escrutinio
A pesar de los resultados operativos, este enfoque ha generado cuestionamientos en el Congreso estadounidense. Legisladores han pedido explicaciones sobre la legalidad de ciertas acciones, especialmente después de confirmarse que en un caso reciente se efectuó un segundo ataque contra una lancha cuyos ocupantes habían sobrevivido al primero.
La Casa Blanca ha defendido las intervenciones, asegurando que cuentan con respaldo legal y responden a amenazas vinculadas al narcotráfico transnacional.
Un reflejo de la lucha en el mar
El operativo difundido esta semana ilustra cómo ha evolucionado la interdicción marítima en la región: uso de tecnología aérea, unidades especializadas y coordinación entre ramas militares. También evidencia la presión creciente sobre las rutas del Pacífico oriental, un corredor clave que conecta las zonas de producción sudamericana con destinos en Norteamérica y Europa.


