El “agarre suicida”: la riesgosa maniobra que podría explicar la muerte de un pesista en un gimnasio de Brasil
La muerte de Ronald José Salvador Montenegro, un deportista con más de tres décadas de experiencia en entrenamiento con pesas, generó un profundo impacto en la comunidad fitness brasileña. El fatal accidente ocurrió en un gimnasio de Olinda, Pernambuco, y nuevamente abrió la discusión sobre la seguridad en los ejercicios de fuerza.
Qué es el “agarre suicida” y por qué se considera tan peligroso
Tras difundirse las imágenes del accidente, especialistas comenzaron a analizar qué pudo haber fallado. Entre ellos, Lúcio Beltrão, presidente del Consejo Regional de Educación Física de Pernambuco, señaló un detalle clave: la forma en que Montenegro sujetó la barra.
El deportista utilizó lo que se conoce en el mundo del levantamiento de pesas como “agarre suicida” o false grip. Se caracteriza porque los pulgares no rodean la barra, sino que se mantienen alineados con los otros dedos. Esto implica que la barra descansa únicamente sobre las palmas y no queda asegurada.
Esa posición, explican expertos, aumenta de manera considerable el riesgo de que la barra se resbale hacia adelante o hacia abajo, sobre todo cuando se trabaja con pesos elevados. Sin el pulgar como punto de bloqueo, cualquier pequeño desliz puede convertirse en una caída abrupta.
Eso fue precisamente lo que ocurrió. Las cámaras del gimnasio grabaron el momento en que la barra cedió y cayó directamente sobre el pecho del deportista.
El impacto y los intentos por salvarlo
Tras recibir el golpe, Montenegro intentó ponerse de pie, pero segundos después colapsó. Personal del gimnasio lo trasladó de inmediato a la Unidad de Atención de Emergencias (UPA) de Rio Doce, pero los esfuerzos médicos no lograron revertir las heridas internas.
La Policía Civil catalogó el caso como muerte accidental, pero continúa a la espera de las pericias médicas para precisar la causa exacta del fallecimiento.
Aunque Beltrão fue enfático en señalar que no puede atribuirse de manera definitiva el accidente al tipo de agarre, sí advirtió que esta técnica incrementa los riesgos de forma notable. En sus palabras, “cualquier maniobra que reduzca la posibilidad de que la barra se suelte debe priorizarse”.
Un deportista experimentado y querido en su comunidad
Montenegro, de 55 años, era un miembro reconocido en Olinda. Además de su afición por el entrenamiento físico, presidía el Centro Cultural Palacio de los Muñecos Gigantes, una institución emblemática en su ciudad.
Socio habitual del gimnasio Academia RW, dedicó más de 30 años al levantamiento de pesas. Su amplia trayectoria hace que el accidente resulte todavía más desconcertante para quienes lo conocían.
Un debate necesario sobre seguridad en el levantamiento de pesas
El caso reaviva una discusión frecuente en la comunidad de entrenamiento: el uso de técnicas avanzadas sin supervisión adecuada y la falsa sensación de seguridad que puede generarse incluso entre deportistas experimentados.
Entrenadores en toda la región señalan que el agarre tradicional —con los pulgares asegurando la barra— sigue siendo la recomendación más segura. Y aunque el “agarre suicida” es popular en levantadores de nivel competitivo, su uso conlleva riesgos que muchos no dimensionan hasta que ocurre una tragedia.


