Estados Unidos anunció una de las medidas migratorias más restrictivas de los últimos años: la suspensión indefinida del procesamiento de visas de inmigrante para ciudadanos de más de 70 países alrededor del mundo. La decisión, confirmada por el Departamento de Estado, entrará en vigor el 21 de enero de 2026 y se aplicará en todas las embajadas y consulados estadounidenses en el exterior.
A partir de esa fecha, las nuevas solicitudes de residencia permanente no serán tramitadas ni aprobadas, lo que impactará directamente a miles de personas que buscan establecerse legalmente en territorio estadounidense.
¿Cuál es el argumento oficial de Washington?
Según explicó el Departamento de Estado, la medida se fundamenta en el uso de una autoridad legal histórica que permite negar la residencia a personas consideradas una posible “carga pública”. Es decir, inmigrantes que, según el criterio del gobierno estadounidense, podrían depender de ayudas sociales financiadas con fondos federales.
“El procesamiento se mantendrá congelado hasta que se garantice que los nuevos inmigrantes no representen un costo inaceptable para el contribuyente estadounidense”, indicó la institución en un comunicado difundido en redes oficiales.
Esta decisión forma parte de un giro más amplio en la política migratoria que se viene consolidando desde 2025, con revisiones a normas como la de public charge, que evalúa la autosuficiencia económica de quienes solicitan residencia.
¿A quiénes afecta directamente la suspensión?
La congelación solo aplica para las visas de inmigrante, es decir, aquellas que permiten vivir y trabajar de forma permanente en Estados Unidos y eventualmente optar por la residencia legal.
En contraste, las visas de no inmigrante no están incluidas en la medida. Esto significa que los trámites para turismo, estudios, trabajo temporal o negocios continúan funcionando con normalidad.
La lista completa de países afectados
El Departamento de Estado confirmó que la suspensión alcanzará a ciudadanos de los siguientes países:
- Colombia
- Afganistán
- Albania
- Argelia
- Antigua y Barbuda
- Armenia
- Azerbaiyán
- Bahamas
- Bangladesh
- Barbados
- Bielorrusia
- Belice
- Bután
- Bosnia
- Brasil
- Birmania
- Camboya
- Camerún
- Cabo Verde
- Costa de Marfil
- Cuba
- República Democrática del Congo
- Dominica
- Egipto
- Eritrea
- Etiopía
- Fiyi
- Gambia
- Georgia
- Ghana
- Granada
- Guatemala
- Guinea
- Haití
- Irán
- Irak
- Jamaica
- Jordania
- Kazajistán
- Kosovo
- Kuwait
- Kirguistán
- Laos
- Líbano
- Liberia
- Libia
- Macedonia
- Moldavia
- Mongolia
- Montenegro
- Marruecos
- Nepal
- Nicaragua
- Nigeria
- Pakistán
- República del Congo
- Rusia
- Ruanda
- San Cristóbal y Nieves
- Santa Lucía
- San Vicente y las Granadinas
- Senegal
- Sierra Leona
- Somalia
- Sudán
- Sudán del Sur
- Siria
- Tanzania
- Tailandia
- Togo
- Túnez
- Uganda
- Uruguay
- Uzbekistán
- Yemen
Visas que NO se verán afectadas
Las autoridades aclararon que la suspensión no alcanza a los visados temporales, entre ellos:
- Turismo y visitas familiares (B-2)
- Negocios (B-1)
- Estudiantes académicos y vocacionales (F y M)
- Programas de intercambio (J)
- Periodistas y medios de comunicación (I)
- Trabajadores temporales agrícolas y no agrícolas (H-2A y H-2B)
- Atletas, artistas y personas con habilidades extraordinarias
- Diplomáticos y funcionarios de organismos internacionales
Estos permisos permiten estadías limitadas y no implican intención de residencia permanente, por lo que seguirán tramitándose con normalidad.
Un impacto global con efectos a largo plazo
La decisión ya genera inquietud en comunidades migrantes, asesores legales y gobiernos de los países incluidos en la lista. Expertos señalan que la medida podría provocar retrasos prolongados en procesos de reunificación familiar y aumentar la presión migratoria irregular en otras regiones.
Para países de Centroamérica y América Latina, donde Estados Unidos sigue siendo un destino clave para migración permanente, el congelamiento representa un nuevo obstáculo en un contexto ya marcado por restricciones más severas.


