Neil Hopper, conocido durante años como “el cirujano más valiente del Reino Unido”, pasó de ser una figura admirada en hospitales y programas de televisión a enfrentar la cárcel tras revelarse que toda su historia fue una farsa. El médico, quien aseguraba haber perdido sus piernas por una sepsis en 2019, en realidad se las congeló con hielo seco en su propia casa para cumplir con una fantasía sexual.
El ascenso de una historia inspiradora
En su momento, Hopper se convirtió en símbolo de resiliencia. Los medios británicos lo entrevistaban como ejemplo de superación, narrando cómo, tras supuestamente enfermar durante un campamento familiar, había decidido optar por la amputación de sus dos piernas en lugar de someterse a múltiples cirugías de injertos.
Su aparente valentía lo llevó a ser invitado a programas de televisión como This Morning, donde relató que había escogido “una sola operación definitiva” en lugar de “cientos de intervenciones inciertas”.
El vínculo con el “Eunuch Maker”
La verdad salió a la luz a raíz de la investigación contra Marius Gustavson, alias “Eunuch Maker”, un hombre que lideraba una red clandestina de modificaciones corporales extremas en internet.
La Fiscalía británica halló mensajes entre Gustavson y Hopper, en los que se evidenciaba que el cirujano había adquirido videos de amputaciones voluntarias. Posteriormente, las pesquisas confirmaron que Hopper nunca estuvo enfermo y que sus lesiones fueron autoinfligidas, siguiendo las recomendaciones de Gustavson.
El perfil psicológico y la confesión
Durante el juicio, el fiscal Nicholas Lee afirmó que Hopper mantenía desde joven una obsesión con ser amputado. “Es evidente que se trataba de un deseo ligado a un interés sexual”, indicó.
El propio médico admitió que había planeado la mutilación cuando su familia estaba de viaje, utilizando cantidades peligrosas de hielo seco para causar daños irreversibles en sus extremidades.


