La escena fue breve, tensa y altamente custodiada. La tarde de este viernes 3 de enero, Nicolás Maduro fue visto descendiendo de un avión militar en territorio estadounidense, luego de haber sido capturado horas antes durante una operación especial ejecutada por fuerzas de Estados Unidos en Caracas.
El arribo se produjo en la Base de la Guardia Nacional Aérea de Stewart, una instalación militar ubicada al norte del estado de Nueva York. La aeronave, un Boeing 757 del gobierno estadounidense, aterrizó bajo un estricto protocolo de seguridad que mantuvo a la prensa a considerable distancia del área de la pista.
Durante aproximadamente una hora tras el aterrizaje, agentes federales ingresaron y salieron del avión. Posteriormente, el líder del chavismo apareció escoltado por más de una docena de oficiales vestidos de negro, mientras descendía lentamente por la escalerilla. Las transmisiones captaron a Maduro esposado de pies y manos, avanzando con paso lento sobre la pista.
Las condiciones climáticas complicaron la visibilidad. Con temperaturas cercanas a los menos dos grados centígrados y una intensa vigilancia perimetral, las cámaras no lograron una imagen nítida del momento. Aun así, se distinguió que Maduro vestía una chaqueta azul, distinta a la sudadera gris con la que había sido fotografiado horas antes en una imagen difundida por el presidente Donald Trump.
En las tomas difundidas por cadenas estadounidenses no se logró identificar con claridad a Cilia Flores, quien habría sido detenida junto a Maduro durante la operación en Venezuela y trasladada también a Estados Unidos.
Según información citada por medios internacionales, el siguiente movimiento de las autoridades sería el traslado del exmandatario en helicóptero hacia el Metropolitan Detention Center (MDC), una prisión federal ubicada en Brooklyn, Nueva York. Este centro es utilizado para casos de alto perfil y personas bajo custodia federal.
Fuentes judiciales señalan que la comparecencia inicial de Maduro ante un juez federal en Manhattan podría realizarse en los próximos días, con una fecha tentativa para el lunes 5 de enero. En esa audiencia se formalizaría el proceso judicial en su contra ante tribunales estadounidenses.
Maduro enfrenta cargos presentados originalmente en 2020 por la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York, los cuales fueron reiterados y ampliados tras su captura. Las acusaciones incluyen narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína a Estados Unidos y delitos relacionados con armas de uso automático.
De acuerdo con los documentos judiciales, el Ministerio Público estadounidense señala a Maduro como presunto líder del llamado Cartel de los Soles, una estructura criminal vinculada a altos mandos militares venezolanos, que habría utilizado el narcotráfico como herramienta de financiamiento y presión internacional.


