La vida de Juan Cruz Zanaboni, un experimentado buzo profesional argentino con más de 12 años de trayectoria, cambió de manera drástica el pasado sábado durante un entrenamiento de apnea en Bahamas. El joven, de apenas 30 años, fue hallado inconsciente en la piscina donde practicaba junto a colegas y, desde entonces, permanece intubado y en estado crítico.
De acuerdo con el relato de su hermana Ximena, todo ocurrió en cuestión de segundos: “Se sumergió, salió a tomar aire y volvió a meterse para terminar el recorrido. Pero pasaba el tiempo y no salía. Cuando lo buscaron, ya estaba azul y había tragado mucha agua”.
El accidente lo dejó con serias complicaciones pulmonares y, aunque logró ser estabilizado, su estado sigue siendo delicado. “Recién ayer pudo ingresar a cuidados intensivos; antes lo mantenían en un rincón intubado porque no había camas”, lamentó su hermana.
Un hospital sin recursos suficientes
El centro médico bahameño donde está internado no cuenta con la infraestructura adecuada para un cuadro tan complejo. Según la familia, además de las limitaciones del hospital, el seguro de Juan Cruz ha puesto trabas y no cubre los tratamientos que necesita.
Por eso, la alternativa más viable es trasladarlo a un hospital de alta complejidad en Miami, como el Jackson Memorial. Sin embargo, esa opción depende de la disponibilidad de camas y de un avión sanitario, cuyo costo total —entre transporte y tratamiento— supera los 200.000 dólares.
Mientras tanto, la familia explora la posibilidad de alquilar un equipo ECMO (oxigenación por membrana extracorpórea), un dispositivo vital que sustituye la función de los pulmones y el corazón en pacientes críticos. “En estos cuadros cada segundo es vital porque la condición empeora con el tiempo”, insistió Ximena.
Campaña solidaria y esperanza
Ante la situación, los familiares de Zanaboni iniciaron una colecta para cubrir los gastos del traslado y el alquiler del ECMO. Han apelado a la solidaridad de amigos, conocidos y de la comunidad internacional, conscientes de que la vida de Juan Cruz depende de una respuesta rápida.
Aunque el parte médico indica que no presenta daño cerebral irreversible, su cerebro está inflamado, lo que añade incertidumbre. “Tuvo una leve mejoría pese a todo, y eso nos da esperanza”, expresó su hermana.
Los riesgos de la apnea y la resiliencia familiar
La apnea es una práctica exigente que consiste en sumergirse sin asistencia respiratoria, confiando únicamente en la capacidad de los pulmones. Si bien es común en el entrenamiento de buzos, también conlleva riesgos graves, como hipoxia o pérdida de conocimiento bajo el agua.
Para la familia Zanaboni, la prioridad es lograr que el joven sea estabilizado en Miami y, luego, evaluar su eventual traslado a la Argentina. “Nuestro objetivo inmediato es que tenga acceso a la atención que necesita. No podemos esperar”, concluyó Ximena.


