Una jornada de exhibición en una reserva de vida silvestre en Oklahoma, Estados Unidos, se transformó en una escena de horror el pasado sábado 20 de septiembre. Un experimentado cuidador de tigres, identificado como Ryan Easley, de 37 años, falleció tras ser brutalmente atacado por uno de los felinos a su cargo. La tragedia fue aún más devastadora al ocurrir frente a su esposa e hija, quienes se encontraban entre el público.
Un ataque fulminante dentro de la jaula
El fatal incidente tuvo lugar en la reserva Growler Pines Tiger Preserve. Según el informe del sheriff del condado de Choctaw, Terry Park, Easley se encontraba dentro de una gran jaula junto al tigre durante un espectáculo de rutina. Por razones que aún se investigan, el animal se abalanzó sobre él, mordiéndolo y sacudiéndolo con una fuerza letal.
Cuando los equipos de emergencia llegaron al lugar, encontraron a Ryan ya sin signos vitales. Las autoridades destacaron que el cuidador tenía años de experiencia trabajando con grandes felinos, incluyendo al tigre que le quitó la vida, un ejemplar de gran tamaño y fuerza.
«Un apasionado defensor de la vida silvestre»: La reserva lamenta la pérdida
Tras la tragedia, la reserva emitió un comunicado en el que lamentó profundamente la muerte de su empleado, a quien describió como «un apasionado defensor de la conservación de la vida silvestre».
“Su amor por los animales, especialmente los grandes felinos, era evidente en todos los aspectos de su vida. Esta tragedia es un doloroso recordatorio de la belleza y la impredecibilidad del mundo natural”, señaló la organización.
El manejo de animales salvajes en cautiverio, incluso por parte de los profesionales más experimentados, conlleva riesgos inherentes.


