martes, 23 junio 2026
- Publicidad -

Quién era la argentina que murió en un accidente de moto en Cosa Rica

Dolor en Santa Teresa: joven argentina fallece tras accidentarse en su moto camino a casa

Santa Teresa, Puntarenas – Lo que comenzó como una noche tranquila entre amigas terminó en tragedia para Maia Esteban, una joven argentina de 29 años que perdió la vida tras accidentarse en su moto mientras regresaba a casa en la comunidad costera de Santa Teresa, en el Pacífico costarricense.

El accidente ocurrió tras despedir a una amiga que partía de viaje hacia Australia. Según versiones recogidas por medios locales y testigos cercanos, Maia decidió emprender sola el camino de vuelta a su hogar, pero en algún punto del trayecto, perdió el control de la motocicleta y colisionó violentamente contra un árbol al borde de la vía.

El estado de las carreteras —frecuentemente criticado por residentes y turistas por su mal mantenimiento— habría sido un factor determinante. “Las calles del pueblo están rotas, muy deterioradas”, comentó una de sus amigas, quien lamentó que este tipo de condiciones puedan seguir cobrando vidas.

La encontraron minutos después

Algunos de sus amigos, que venían detrás, llegaron al sitio del accidente minutos después. Maia yacía gravemente herida sobre la carretera. Según se informó, fue trasladada en una ambulancia, pero falleció en el trayecto hacia el centro médico debido a las lesiones en la cabeza y el rostro.

En un primer momento, se generó polémica por la supuesta negativa inicial a brindarle atención médica por falta de cobertura de seguro, una situación que nuevamente pone sobre la mesa el acceso a servicios de emergencia para extranjeros en zonas turísticas del país.

Una vida marcada por el amor a Costa Rica

Maia había llegado desde Necochea, Argentina, seis años atrás, buscando una vida más conectada con la naturaleza. La encontró en Santa Teresa, un rincón paradisiaco de la Península de Nicoya que atrae a miles de extranjeros por su ambiente bohemio, surf y paisajes de ensueño.

En sus redes sociales, describía a Santa Teresa como su “casa”, su “refugio” y su “vicio”. Celebraba cada aniversario de su nueva vida con gratitud. “Gracias Costa Rica por ser mi hogar, por llenarme de alegría y por regalarme tanta libertad”, escribió en una publicación reciente.

Amante de los animales, colaboraba activamente en proyectos comunitarios para rescatar y cuidar perros callejeros, una problemática persistente en muchas zonas del país. También era fanática del fútbol y seguidora ferviente del club argentino Newell’s Old Boys, con quienes compartió su pasión incluso desde lejos.

Una despedida con honores y profunda emoción

La noticia de su fallecimiento impactó profundamente tanto a la comunidad de Santa Teresa como a su familia en Argentina. En redes sociales, amigos y allegados se despidieron con mensajes conmovedores, recordando su energía vibrante, su risa contagiosa y su enorme amor por la vida.

“Brilló en cada rincón donde estuvo”, dijo su madre Silvia López, quien viajó a Costa Rica tras la tragedia. “Era mágica, luminosa, un ser lleno de paz y alegría”.

Las cenizas de Maia ya han sido llevadas de vuelta a su país. Parte de ellas fue esparcida en el estadio de Newell’s en Rosario, Santa Fe, como último homenaje a su pasión futbolera. Otra parte será arrojada al mar de Necochea, el lugar donde todo comenzó.

Una muerte que deja preguntas

Más allá del dolor, el caso de Maia revive una conversación urgente en Costa Rica: ¿están nuestras rutas turísticas a la altura del flujo creciente de visitantes y residentes extranjeros? ¿Qué condiciones deben darse para que quienes eligen nuestro país como hogar puedan vivir –y no morir– en paz y seguridad?

Mientras tanto, en Santa Teresa, su ausencia se siente. El mar, los atardeceres y los perros callejeros siguen ahí, pero faltará para siempre esa chica argentina de alma libre que había hecho de este pedazo de tierra su propio paraíso.

Articulos de su interés
- Publicidad -

Lo Más Leido

- Publicidad -

Lo Más Reciente