Trump recibe a Netanyahu en medio de presiones por la guerra en Gaza y una inesperada nominación al Nobel
En una reunión marcada por la tensión regional y la expectativa internacional, el expresidente estadounidense Donald Trump recibió este lunes en la Casa Blanca al primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, en medio de nuevos esfuerzos por frenar el devastador conflicto en la Franja de Gaza. Sin embargo, lo que más sorprendió fue que Netanyahu aprovechó el encuentro para nominar a Trump al Premio Nobel de la Paz, una jugada política que genera todo tipo de reacciones.
La cita —la tercera desde que Trump regresó al poder— llega en un momento crítico: una guerra de casi dos años entre Israel y Hamás, negociaciones estancadas en Doha, y un creciente clamor internacional por una tregua sostenible. Durante la reunión, Trump insistió en que «las cosas van bien» y que incluso Hamás «quiere el cese al fuego», lo cual contrastó con el escepticismo reinante en la comunidad diplomática.
Por su parte, Netanyahu le entregó al expresidente una carta formal dirigida al comité del Nobel. En ella, destaca el supuesto papel de Trump en facilitar negociaciones de paz en Medio Oriente. “Está construyendo paz en cada región donde interviene”, aseguró el mandatario israelí. La movida, sin embargo, se interpreta como un intento de fortalecer la imagen internacional de Trump y desviar la atención del estancamiento en las gestiones diplomáticas reales.
Una tregua lejana y una paz condicional
Mientras tanto, en Doha (Qatar), delegaciones de Israel y Hamás mantienen conversaciones indirectas para explorar un alto al fuego. Según fuentes palestinas, se discute una tregua de 60 días con liberación de rehenes y prisioneros, así como condiciones para el retiro militar israelí y la reactivación de ayuda humanitaria bajo control de la ONU.
No obstante, el panorama es sombrío. Las rondas del lunes concluyeron sin avances y las exigencias mutuas siguen bloqueando un acuerdo tangible. En la zona de guerra, los bombardeos continúan y al menos 12 palestinos murieron ese mismo día, según datos de la Defensa Civil de Gaza, difíciles de verificar debido a las restricciones informativas y al colapso logístico en el enclave.
Gaza: un infierno sin salida
Desde que Hamás lanzó un ataque contra territorio israelí el 7 de octubre de 2023 —causando más de 1.200 muertes y tomando 251 rehenes—, la respuesta militar de Israel ha dejado un saldo de más de 57.000 palestinos muertos, en su mayoría civiles, según el Ministerio de Salud de Gaza. La ONU ha calificado la situación humanitaria como “catastrófica”.
Aunque Trump ha defendido con firmeza a Netanyahu —incluso apoyando bombardeos contra instalaciones nucleares de Irán—, también ha empezado a presionar públicamente para detener la ofensiva en Gaza, describiéndola como “un infierno” que debe acabar. Su gobierno, no obstante, ha sido criticado por debilitar estructuras clave como el Servicio Meteorológico y reducir fondos a organismos multilaterales de asistencia.
Costa Rica y la mirada hacia el conflicto
Desde Costa Rica, expertos en relaciones internacionales y derechos humanos han seguido con atención este nuevo episodio en la larga saga del conflicto israelí-palestino. Voces como la del politólogo Sergio Araya, de la Universidad Nacional, han señalado que las nominaciones al Nobel suelen ser gestos políticos más que reconocimientos efectivos, especialmente cuando surgen en medio de guerras activas.
Además, organizaciones locales como la Asociación Costarricense de Solidaridad con Palestina han pedido que el país mantenga una postura ética y coherente, alzando la voz por los derechos de la población civil en Gaza.


