La desaparición de Elisabetta Tai Ferretto ha encendido las alarmas tanto en Estados Unidos como en Europa, no solo por las circunstancias en que ocurrió, sino también por su vínculo previo con uno de los casos más polémicos de abuso sexual en las últimas décadas.
La mujer, de 50 años, fue reportada como desaparecida en la ciudad de Nueva York, donde residía desde inicios de los años 2000. Su familia perdió contacto con ella a partir del 22 de abril, poco después de que regresara de un viaje a Italia, donde había visitado a sus padres y hermano en la región del Véneto.
Una desaparición que cruza fronteras
Ante la falta de respuestas, los familiares interpusieron una denuncia ante la fiscalía de Rovigo, lo que activó protocolos internacionales debido a su condición de ciudadana italiana en el extranjero. El caso escaló rápidamente hasta el Ministerio de Asuntos Exteriores de Italia, que ya coordina acciones con autoridades estadounidenses.
En paralelo, agencias en Estados Unidos iniciaron sus propias investigaciones, aunque hasta ahora no se reportan pistas claras sobre su paradero. Un elemento que ha generado inquietud es que sus redes sociales dejaron de tener actividad y, en algunos casos, fueron eliminadas o desactivadas.
De las pasarelas al sector inmobiliario
Ferretto construyó su vida en Estados Unidos tras emigrar en 2001. Luego de una etapa en el modelaje, se alejó de las pasarelas para incursionar en el negocio inmobiliario en Nueva York, donde llevaba una vida relativamente discreta en los últimos años.
Sin embargo, su nombre volvió a la esfera pública en 2019, cuando decidió contar su experiencia relacionada con Jeffrey Epstein, figura central de una red de explotación sexual que involucró a múltiples víctimas.
Su testimonio contra Epstein
Según su propio relato, el encuentro con Epstein ocurrió en 2004, cuando aún trabajaba como modelo. De acuerdo con su versión, fue contactada bajo la promesa de oportunidades laborales en la industria, incluyendo posibles vínculos con marcas reconocidas.
La reunión, que supuestamente sería profesional, tuvo lugar en una propiedad en Manhattan. Allí, aseguró haber sido recibida por Ghislaine Maxwell, quien la condujo a una oficina. Lo que siguió, según su testimonio, no correspondía a una entrevista de trabajo, por lo que decidió retirarse del lugar.
Ese relato formó parte de una serie de denuncias que ayudaron a visibilizar el alcance del caso Epstein, que años después derivó en procesos judiciales y condenas contra colaboradores cercanos.
Investigación en curso y preocupación creciente
Hoy, la desaparición de Ferretto vuelve a poner su nombre en el foco internacional. Las autoridades no han confirmado si existe relación entre su pasado como denunciante y su ausencia actual, pero el contexto ha generado preocupación tanto en su entorno como en la opinión pública.
Mientras avanzan las diligencias, la coordinación entre Italia y Estados Unidos será clave para esclarecer lo ocurrido. Por ahora, el caso permanece abierto, sin indicios concluyentes y con múltiples interrogantes sobre el destino de la exmodelo.


