miércoles, 8 julio 2026
- Publicidad -

Lo que faltaba: Hombre se viste de monja para robar en una casa

En lo que parece una escena sacada de una película de comedia negra, un hombre fue captado por cámaras de seguridad mientras robaba un tablón de madera de una vivienda… ¡vestido de monja! El curioso suceso tuvo lugar la madrugada del 7 de mayo en la comuna de Santa Juana, región del Biobío, Chile.

A eso de las 4:00 de la mañana, el sujeto –con hábito religioso completo, velo incluido– ingresó con total tranquilidad al antejardín de una casa, abrió la reja, tomó un tablón de aproximadamente dos metros y se marchó como si nada hubiera pasado. Gabriel Yáñez, dueño de la vivienda, se dio cuenta del robo al día siguiente al notar la ausencia del tablón y decidió revisar las cámaras de seguridad, llevándose la sorpresa del insólito atuendo.

Aunque el objeto sustraído no tenía gran valor económico, el hecho llamó poderosamente la atención por lo surrealista. Según comentaron los vecinos, no es la primera vez que ven al joven en situaciones similares: anteriormente lo vieron disfrazado de león cometiendo otros pequeños hurtos. Esta conducta ha generado tanto risas como inquietud entre los residentes, divididos entre quienes lo ven como “un loquillo sin malicia” y quienes temen que la situación pueda escalar.

Pese a todo, Yáñez no presentó una denuncia formal, argumentando que “no valía la pena perder tiempo”. Sin embargo, días más tarde, el mismo individuo fue detenido por un caso completamente distinto: estaba siendo investigado por presunta violencia intrafamiliar.

El video del robo no tardó en volverse viral en redes sociales, donde muchos lo compartieron entre comentarios de humor e indignación. Aunque parezca un caso más anecdótico que criminal, el trasfondo revela una realidad compleja: detrás de los disfraces, podría esconderse una persona con problemas más serios de conducta.

Este insólito episodio reabre la conversación sobre cómo la justicia y la comunidad deben responder ante comportamientos aparentemente inofensivos, pero que pueden anticipar conductas más graves. Mientras tanto, en Santa Juana, algunos vecinos miran de reojo a quien se atreve a andar por ahí con vestimenta religiosa en horas extrañas.

Articulos de su interés
- Publicidad -

Lo Más Leido

- Publicidad -

Lo Más Reciente