El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reunió este sábado en Miami a varios mandatarios de América Latina en una cumbre regional que busca fortalecer la cooperación en seguridad y combatir el crimen organizado en el continente.
Durante la apertura del encuentro, el mandatario estadounidense anunció la creación de una nueva coalición militar dirigida a enfrentar a los carteles del narcotráfico y a otras organizaciones criminales que operan en distintos países de la región.
“Venimos para anunciar una nueva coalición militar para erradicar los carteles y la delincuencia”, afirmó Trump en su discurso ante los líderes invitados.
La reunión forma parte de la denominada Cumbre Escudo de las Américas, una iniciativa promovida por la Casa Blanca que busca coordinar acciones entre gobiernos aliados para enfrentar amenazas como el narcotráfico, la migración irregular y el crimen transnacional.
Una reunión inédita con aliados de la región
El encuentro marca la primera ocasión en que la administración de Trump convoca a un grupo amplio de presidentes latinoamericanos desde el inicio de su segundo mandato.
La jornada comenzó con el saludo del mandatario estadounidense a cada uno de los líderes participantes y una fotografía oficial tomada alrededor de las 9:30 de la mañana, hora local de Miami.
Trump destacó el significado del encuentro y señaló que recibir a representantes del hemisferio occidental en este formato es un paso importante dentro de su política hacia América Latina.
“Es algo muy especial tenerlos aquí”, expresó el presidente al iniciar la cumbre.
Países participantes en la cumbre

Entre los asistentes al encuentro se encuentran varios mandatarios y líderes políticos de la región que mantienen una relación cercana con el gobierno estadounidense.
Participan en la reunión el presidente de Argentina, Javier Milei; el de Bolivia, Rodrigo Paz; el de El Salvador, Nayib Bukele; el de Ecuador, Daniel Noboa; el de Honduras, Nasry Asfura; el de Paraguay, Santiago Peña; el de Costa Rica, Rodrigo Chaves; el de Panamá, José Raúl Mulino; y el de República Dominicana, Luis Abinader.
También forman parte del encuentro el presidente electo de Chile, José Antonio Kast, y la primera ministra de Trinidad y Tobago, Kamla Persad-Bissessar.
La mayoría de estos gobiernos se identifican con corrientes de derecha o centro derecha en la región.
Seguridad regional como eje principal
Según explicó la Casa Blanca, la cumbre tiene como objetivo impulsar una cooperación más estrecha entre los países participantes para enfrentar amenazas que afectan al hemisferio occidental.
Entre los temas principales se encuentran el combate a los carteles del narcotráfico, las redes criminales transnacionales y el control de los flujos migratorios irregulares hacia Estados Unidos y otros países del continente.
Trump afirmó que la nueva coalición busca lograr un compromiso regional para utilizar fuerza militar en operaciones dirigidas a desmantelar las estructuras de los carteles y sus redes de apoyo.
Elogios a aliados regionales
Durante su intervención, el mandatario estadounidense dedicó elogios a algunos de los líderes presentes en la reunión, especialmente al presidente de El Salvador, Nayib Bukele, a quien destacó por sus políticas de seguridad contra las pandillas.
También hizo comentarios dirigidos al presidente de Panamá, José Raúl Mulino, en relación con el papel estratégico del Canal de Panamá en el comercio internacional.
Trump señaló además que mantiene una relación cercana con varios de los mandatarios presentes en la cumbre.
“La mayoría son amigos míos, a algunos acabo de conocerlos”, comentó ante los asistentes.
Influencia geopolítica en la región
Además del combate al narcotráfico, la reunión también se desarrolla en un contexto de competencia geopolítica en América Latina.
El crecimiento de la influencia económica de China en la región ha sido una de las preocupaciones expresadas por Washington en los últimos años, especialmente debido a la expansión de inversiones y proyectos de infraestructura financiados por el país asiático.
Analistas consideran que la cumbre Escudo de las Américas forma parte de una estrategia más amplia de Estados Unidos para reforzar sus alianzas políticas y de seguridad con gobiernos afines en el continente.


