Joanne Deborah Byron, conocida mundialmente como Assata Shakur, falleció este jueves en La Habana a los 78 años, según confirmó el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba. La emblemática activista afroamericana murió a causa de padecimientos de salud vinculados a su avanzada edad.
«El 25 de septiembre de 2025 falleció en La Habana, Cuba, la ciudadana estadounidense Joanne Deborah Byron, ‘Assata Shakur’, como consecuencia de padecimientos de salud y su avanzada edad», señala el comunicado oficial emitido por la Cancillería cubana.
Su hija, Kakuya Shakur, informó que su madre murió alrededor de la 1:15 a. m.. “Las palabras no alcanzan a describir la profundidad de la pérdida que estoy sintiendo en estos momentos. Les quiero dar las gracias por sus oraciones para continuar anclada en la fuerza que necesito en estos momentos”, expresó a través de su cuenta de Facebook.
Assata Shakur fue una figura central en la lucha por los derechos civiles de la comunidad afroamericana en Estados Unidos. Nacida el 16 de julio de 1947 en Nueva York, se unió en su juventud al movimiento de las Panteras Negras y posteriormente al Ejército de Liberación Negro. Su vida dio un giro en 1973, cuando fue arrestada tras un tiroteo en una autopista de Nueva Jersey, en el que murió el oficial de policía Werner Foerster.
Aunque Shakur fue herida de gravedad en ese enfrentamiento, fue condenada en 1977 por asesinato, a pesar de las dudas planteadas por sus abogados y organizaciones de derechos civiles sobre el proceso judicial. El 2 de noviembre de 1979, escapó de prisión con ayuda de otros militantes y, años más tarde, reapareció en Cuba, donde recibió asilo político.
Desde entonces, vivió en la isla bajo la protección del gobierno cubano, convertida en un símbolo de resistencia para muchos, y en una prófuga para el gobierno de Estados Unidos, que la incluyó en 2013 en su lista de los terroristas más buscados del FBI, con una recompensa de 2 millones de dólarespor información que condujera a su captura.


