lunes, 27 julio 2026
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El terremoto en Rusia que podría alterar el Pacífico: lo que dicen los científicos

Terremoto en Rusia sacude el Pacífico: uno de los más poderosos del siglo y con potencial de tsunami global

El reciente terremoto de magnitud 8,8 que sacudió la península de Kamchatka, en el extremo oriente de Rusia, se posiciona como uno de los más intensos registrados en la historia reciente. Según datos del Instituto de Geociencias (IGEO), este evento sísmico se coloca como el octavo de mayor magnitud a nivel global desde que se tienen registros instrumentales confiables.

La profundidad del movimiento, de apenas 20,7 kilómetros, y la localización exacta en una zona de subducción entre la placa del Pacífico y la placa de Okhotsk —considerada por algunos estudios parte de la placa de América del Norte— fueron factores clave para que este sismo no solo liberara una enorme cantidad de energía, sino que también generara un tsunami que ya ha comenzado a impactar costas del Pacífico, incluyendo Japón.

¿Por qué este sismo preocupa tanto?

Este tipo de terremotos —de falla inversa y con desplazamiento vertical— son precisamente los más propensos a generar tsunamis. El IGEO y el Instituto Geográfico Nacional de España han confirmado que las características del evento encajan perfectamente con este tipo de escenarios.

John Townend, catedrático de Geofísica de la Universidad de Victoria (Nueva Zelanda), explicó que el deslizamiento habría sido de más de 10 metros sobre una falla de aproximadamente 150 por 400 kilómetros. Según sus cálculos, este terremoto liberó cerca de 30 veces más energía que el sismo de Kaikoura (Nueva Zelanda) en 2016, y solo tres veces menos que el devastador terremoto de Tohoku en 2011, que alcanzó magnitud 9,1.

Townend también señaló que este evento estuvo precedido por un sismo de magnitud 7,4 el pasado 20 de julio, que ahora se interpreta como una réplica anticipada, una rareza en la dinámica sísmica global.

Réplicas, lava y preocupación internacional

En las primeras horas tras el evento principal, ya se habían contabilizado al menos 10 réplicas por encima de magnitud 5, la más fuerte de 6,9. Esto es esperable tras un terremoto de esta magnitud, pero no deja de representar un peligro real, ya que algunas de estas réplicas podrían causar nuevos daños por sí solas.

Además, coincidentemente o no, el volcán Kliuchevskoi —el más alto y activo de Eurasia— entró en erupción pocas horas después, desatando una corriente de lava por su ladera occidental. Este coloso de 4.800 metros, ubicado en la misma península de Kamchatka, es solo uno de los 30 volcanes activos de la zona, inscrita por la UNESCO como Patrimonio Natural de la Humanidad por su actividad geológica única.

Impacto en la cuenca del Pacífico

El tsunami generado ya ha alcanzado algunas zonas costeras de Japón, y se mantiene una vigilancia activa para toda la costa del Pacífico, desde Colombia hasta Alaska. En Estados Unidos, se han emitido avisos de tsunami para varios estados costeros, especialmente en el noroeste, donde algunas olas podrían superar los 1,5 metros en lugares como Crescent City, Oregón.

Caroline Orchiston, directora del Centro para la Sostenibilidad de la Universidad de Otago (Nueva Zelanda), subrayó que aunque Kamchatka tiene una población relativamente baja, los efectos indirectos del terremoto —como interrupciones aéreas, tsunamis o afectaciones psicológicas prolongadas— podrían sentirse durante meses o incluso años.

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