jueves, 4 junio 2026
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El momento más tenso de Artemis II: por qué la tripulación quedará incomunicada en plena misión

Uno de los momentos más críticos y a la vez más fascinantes de la misión Artemis II ocurrirá cuando la nave Orión desaparezca temporalmente de todo contacto con la Tierra.

Este evento, que durará aproximadamente 40 minutos, no responde a una falla técnica ni a un imprevisto. Se trata de un fenómeno completamente previsto por la NASA y que forma parte natural del recorrido alrededor de la Luna.

¿Por qué ocurre el “apagón” de comunicaciones?

El aislamiento se produce cuando la cápsula pasa por detrás de la Luna, específicamente por su cara oculta. En ese momento, el satélite actúa como una barrera física que bloquea las señales de radio entre la nave y los centros de control en la Tierra.

En términos simples, la Luna —con sus más de 3.400 kilómetros de diámetro— impide que las ondas de comunicación atraviesen su masa rocosa. Por eso, durante ese trayecto, no hay forma de enviar ni recibir información.

Este tipo de interrupción no es nuevo: ya fue experimentado por más de 20 astronautas durante las históricas misiones del programa Programa Apolo.

Un momento clave dentro de la misión

La tripulación de Artemis II, integrada por Reid Wiseman, Christina Koch, Victor Glover y Jeremy Hansen, vivirá este periodo como uno de los puntos más delicados del viaje.

A pesar del silencio total, todo el procedimiento está planificado al detalle. Los astronautas continuarán ejecutando tareas previamente programadas, como la observación directa de la superficie lunar y la captura de imágenes.

De hecho, la misión busca aprovechar este sobrevuelo para obtener información valiosa. La observación humana sigue siendo clave, ya que permite detectar matices en la superficie que muchas veces escapan a los instrumentos tecnológicos.

Ciencia en medio del silencio

Uno de los principales objetivos será el estudio de la cuenca Oriental, un enorme cráter de impacto de aproximadamente 930 kilómetros de diámetro ubicado en el hemisferio sur de la Luna.

Durante varias horas, la nave mantendrá una posición estratégica que permitirá a la tripulación analizar características geológicas y registrar datos que podrían aportar nuevos conocimientos sobre la formación del satélite.

Un viaje histórico con antecedentes

Artemis II también marcará un récord: alcanzará una distancia superior a los 406.000 kilómetros desde la Tierra, superando lo logrado por la misión Apolo 13.

A diferencia de aquella misión —recordada por una emergencia técnica—, este nuevo viaje se desarrolla bajo condiciones controladas y con tecnología mucho más avanzada.

El regreso: otra etapa crítica

Tras rodear la Luna, la nave iniciará su retorno hacia la Tierra en un trayecto de varios días impulsado principalmente por la gravedad.

El momento más exigente llegará durante el reingreso a la atmósfera, cuando la cápsula deberá soportar temperaturas cercanas a los 2.700 grados Celsius y velocidades que rondan los 40.000 kilómetros por hora.

Finalmente, la misión concluirá con un amerizaje en el océano Pacífico, frente a la costa de California, donde equipos especializados recuperarán a la tripulación.

El breve silencio de 40 minutos, lejos de ser una amenaza, representa uno de los momentos más emblemáticos de la exploración espacial: un recordatorio de las condiciones extremas que implica aventurarse más allá de nuestro planeta.

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