Lo que comenzó como una salida al agotamiento laboral terminó transformándose en una actividad poco común, pero extremadamente lucrativa. Una mujer estadounidense dejó atrás su trabajo como docente y actualmente asegura ganar hasta 100 mil dólares al año ofreciendo sesiones de abrazos terapéuticos en Nueva York.
Se trata de Ella Love, de 51 años, quien decidió abandonar la enseñanza después de sentirse emocionalmente desgastada por años de trabajo en las aulas. Según contó en entrevistas internacionales, el estrés acumulado y el cansancio mental la llevaron a replantearse completamente su estilo de vida y buscar una alternativa diferente.
Hoy trabaja como “abrazadora profesional”, una ocupación que existe desde hace varios años en distintos países y que se enfoca en brindar acompañamiento emocional y contacto físico no romántico a personas que enfrentan soledad, ansiedad o dificultades afectivas.
Sesiones pueden durar varias horas
La mujer explicó que normalmente trabaja alrededor de tres horas al día y cobra aproximadamente 150 dólares por cada hora de sesión. Sin embargo, algunos encuentros se extienden durante gran parte del día.
De acuerdo con su relato, existen clientes que reservan sesiones de hasta nueve horas, principalmente hombres que buscan conversación, cercanía humana y apoyo emocional sin involucrarse sentimentalmente fuera de sus relaciones de pareja.
Antes de aceptar una cita, realiza entrevistas previas donde establece reglas claras sobre el servicio y aclara que cualquier comportamiento fuera de los límites acordados está prohibido.
Love sostiene que el enfoque de su trabajo es completamente terapéutico y emocional, centrado en la importancia del contacto humano para reducir el estrés y combatir sentimientos de aislamiento.
La soledad impulsa este tipo de servicios
Especialistas en salud mental han señalado en distintos estudios que la soledad y la desconexión social han aumentado considerablemente en los últimos años, especialmente después de la pandemia.
En ciudades grandes como Nueva York, algunas personas buscan servicios alternativos de acompañamiento emocional debido al estrés laboral, la ansiedad o la falta de vínculos cercanos.
Aunque este tipo de ocupaciones continúa generando debate en redes sociales y opiniones divididas, quienes ejercen esta actividad aseguran que el objetivo principal es crear espacios seguros donde las personas puedan sentirse escuchadas y acompañadas.
Reconoce dificultades en su vida sentimental
Pese al éxito económico que ha alcanzado, la mujer admitió que su trabajo también ha complicado algunos aspectos de su vida personal.
Según explicó, mantener una relación sentimental mientras se dedica a este tipo de acompañamiento requiere mucha confianza y seguridad por parte de la pareja.
Aun así, insiste en que las sesiones no están relacionadas con vínculos románticos y que su intención es ayudar emocionalmente a personas que necesitan cercanía humana en momentos difíciles.


