El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, volvió a hablar tras varios días de silencio y lo hizo para condenar el operativo estadounidense que culminó con la captura del mandatario venezolano Nicolás Maduro. Ortega cuestionó la acción militar calificándola como “una acción totalmente desproporcionada” y llegó incluso a describirla como un “acto de terrorismo internacional” contra un jefe de Estado soberano. Su discurso ocurrió durante una ceremonia oficial de graduación de cadetes en Managua y estuvo marcado por una dura retórica contra la injerencia de Estados Unidos en asuntos regionales.
Según Ortega, la operación carece de legitimidad jurídica y representa una violación de la soberanía de Venezuela. Aunque evitó mencionar directamente al presidente estadounidense, calificó a Washington de actuar con “el poder de Goliat” para imponer su fuerza sin respaldo institucional internacional. Además, insinuó que los intereses estratégicos, especialmente petroleros, estarían detrás de la detención de Maduro.
Petición formal de liberación y respaldo a Delcy Rodríguez
El líder sandinista exigió la liberación inmediata de Nicolás Maduro, argumentando que debe volver “al seno de su pueblo” y ejercer su cargo legítimo. Ortega también expresó respaldo político a Delcy Rodríguez, quien ejerce de forma interina el poder en Venezuela, y saludó su labor, destacando que su gestión está “ganando tiempo” en ausencia de Maduro.
Tensiones regionales y reacciones internacionales
La posición de Nicaragua se suma a la ola de condenas y protestas que han surgido en varios países tras la operación estadounidense que sacó a Maduro de Caracas. En Cuba, miles de personas se manifestaron frente a la embajada de Estados Unidos para repudiar lo que denominan actos imperialistas, reclamando la defensa del liderazgo venezolano y la soberanía regional.
Mientras tanto, incluso entre los aliados históricos del chavismo ha habido movimientos tácticos de acercamiento con Estados Unidos. Informes recientes señalan que funcionarios leales a Maduro, bajo la administración de Delcy Rodríguez, han iniciado diálogos con Washington, en un giro pragmático que busca estabilizar la economía venezolana y atraer inversiones, especialmente en el sector petrolero.
Represión interna y contexto de Nicaragua
Ante la crisis venezolana, el Gobierno de Ortega también ha enfrentado presión interna y externa sobre su propio manejo de disidencia política. Organizaciones de derechos humanos han denunciado detenciones arbitrarias en Nicaragua de personas que expresaron apoyo a la captura de Maduro, en medio de un clima de vigilancia reforzada sobre redes sociales y opiniones públicas. Se estima que decenas de personas han sido arrestadas sin órdenes judiciales por apoyar el operativo estadounidense o criticar al Gobierno sandinista.
Contexto amplio del escenario regional
La detención de Nicolás Maduro ocurrió en el marco de una operación militar estadounidense en Venezuela el pasado 3 de enero, y desde entonces ha generado un fuerte impacto diplomático y geopolítico en América Latina. Maduro enfrenta cargos en tribunales de Estados Unidos por narcotráfico y delitos relacionados, mientras que en Venezuela se han producido cambios rápidos en la conducción del poder, con Delcy Rodríguez como presidenta encargada y esfuerzos por reanudar relaciones diplomáticas con Washington.


