La firma del acuerdo Escudo de las Américas marcó un giro decisivo en la relación entre Costa Rica y El Salvador. Durante la visita oficial del presidente Rodrigo Chaves, su homólogo Nayib Bukele lanzó una serie de mensajes contundentes en los que resumió su visión de la nueva alianza regional y puso sobre la mesa la experiencia salvadoreña en la lucha contra el crimen.
Ante ambas delegaciones y acompañado por la canciller Alexandra Hill Tinoco y el canciller costarricense Arnoldo André Tinoco, Bukele aseguró que el pacto permitirá ofrecer respuestas reales a los retos de seguridad que enfrenta la región.
“Con la Declaración de Coatepeque y la creación de la Alianza del Escudo de las Américas, vamos a demostrar que se pueden dar resultados concretos y específicos a los problemas que la gente tiene en su día a día, principalmente en la seguridad”, afirmó.
El mandatario salvadoreño repasó además el origen del modelo que ha impulsado su país y envió un mensaje directo a Costa Rica sobre la necesidad de actuar antes de llegar a una crisis profunda.
“En El Salvador vivimos en pleitos políticos durante 30 años hasta que ya no aguantamos más y decidimos unirnos para encontrar las soluciones. Yo espero que Costa Rica no tenga que pasarlo, que vean nuestro ejemplo y que se unan antes para destruir el crimen ahora”, dijo.
Bukele defendió los resultados obtenidos bajo su administración y destacó el impacto de las reformas aplicadas:
“Convertimos al país más inseguro del mundo, en el más seguro de todo el Hemisferio Occidental y ahora mucho más seguro que países de Europa. Eso no pasó de un día a otro, requirió tiempo, esfuerzo, reformas, apoyo y la unión de la sociedad salvadoreña en contra de la criminalidad”.
Además, ofreció compartir sin reservas el conocimiento acumulado en la ofensiva contra las estructuras criminales:
“Podemos apoyarles con nuestra experiencia en el combate a la criminalidad, en el desmantelamiento de las estructuras criminales, en el manejo de sistemas penitenciarios y en reformas de ley para erradicar el crimen y, como dije hace un rato, nos falta mucho, en muchos temas, pero en seguridad nos falta nada o muy poco”.
Sin embargo, reconoció que la solución integral para Costa Rica también depende de factores internos:
“Obviamente para resolver el problema de seguridad en Costa Rica requerirá cosas que nosotros no podemos darle como diputados, apoyo judicial, fiscalía. Eso lo decidirá el pueblo de Costa Rica, el futuro que quieren para su país, pero en lo que sí podemos ayudar es en nuestra experiencia”.
El Escudo de las Américas abre ahora una etapa de intercambio de información estratégica, operaciones conjuntas, combate coordinado al crimen organizado y cooperación económica, con la posibilidad de que más países se sumen a esta visión regional.


