El conflicto legal entre Brad Pitt y Angelina Jolie volvió a encenderse. Ocho años después de su separación, el actor estadounidense presentó una nueva demanda por 35 millones de dólares contra su exesposa, en el marco de la disputa por el viñedo Château Miraval, una lujosa propiedad ubicada en el sur de Francia que ambos compartieron durante su matrimonio.
Según documentos judiciales recientes, Pitt, de 60 años, acusa a Jolie, de 49, de violar un acuerdo previo al vender su participación en la bodega al grupo Tenute del Mondo, vinculado al magnate ruso Yuri Shefler, sin su consentimiento en 2022.
Un conflicto que mezcla negocios y heridas personales
Los abogados de Jolie respondieron con una moción que apunta directamente al actor. Aseguran que Pitt intentó obligarla a firmar un acuerdo de confidencialidad “diseñado para silenciarla” sobre presuntos episodios de abuso y su posterior encubrimiento.
En ese contexto, el equipo legal de la actriz solicitó al tribunal que Pitt entregue comunicaciones personales y registros de su terapia posteriores al conocido viaje familiar en avión de 2016, que marcó el inicio del divorcio.
Una fuente cercana a Pitt calificó el nuevo movimiento legal como “un intento de transformar una disputa comercial en un ataque personal” y recordó que, según su versión, “fue Jolie quien inicialmente propuso un acuerdo de confidencialidad sobre el divorcio”.
Del otro lado, allegados a Jolie aseguran que “ninguna víctima de abuso debería ser forzada al silencio” y que la actriz “solo busca paz y la posibilidad de sanar a su familia”.
El viñedo y los hijos en medio del pleito
La propiedad en disputa, Château Miraval, no es solo un viñedo valorado en millones de dólares, sino también el lugar donde la pareja contrajo matrimonio en 2014. Según el entorno de Pitt, la venta realizada por Jolie “privó a sus hijos de su herencia familiar”.
El caso se cruza con otros temas aún pendientes entre ambos, incluidos los acuerdos finales de divorcio y la custodia de sus seis hijos: Maddox (22), Pax (20), Zahara (19), Shiloh (18) y los gemelos Knox y Vivienne (16).
Fuentes cercanas al proceso indicaron a la revista People que, tras casi una década, el divorcio aún no está completamente cerrado, y los desacuerdos económicos complican las negociaciones.
Un proceso sin final a la vista
Pitt interpuso la primera demanda en 2022 tras descubrir la venta de la participación de Jolie. Su defensa sostiene que el trato violó un pacto que impedía transferir acciones sin consentimiento mutuo. Jolie, por su parte, afirma que tomó esa decisión luego de que Pitt intentara imponer condiciones abusivas a través del acuerdo de confidencialidad.
El caso continúa activo en tribunales estadounidenses, con ambas partes manteniendo firmes sus posiciones mientras los abogados buscan un nuevo punto de acuerdo.
Lo que comenzó como una sociedad amorosa y empresarial, hoy se mantiene como una batalla legal millonaria y profundamente personal, donde el amor, el poder y el silencio se disputan el último capítulo del matrimonio más famoso de Hollywood.


