Lo que empezó como un día común de entrenamiento terminó en una intensa lucha por sobrevivir. Jazmin Garza, una joven de 20 años, jamás imaginó que tomar un energético antes de ir al gimnasio la dejaría al borde de la muerte. Su historia, que ha dado la vuelta al mundo, pone bajo la lupa el consumo desprevenido de productos con altos niveles de cafeína.
El día en que todo cambió
Jazmin se encontraba en Iowa cuando decidió tomarse parte de una bebida energética marca Ghost antes de retomar su rutina en el gimnasio. Apenas unos minutos después de comenzar a entrenar, empezó a sentirse mal. Se mareó, colapsó y su corazón se detuvo. Fue su pareja, Isaac Ayala, quien presenció la emergencia y trató de reanimarla mientras sangraba por la nariz y sufría convulsiones.
Gracias a la rápida intervención de los paramédicos y al uso de un desfibrilador, lograron devolverle los signos vitales, pero el calvario apenas empezaba.
Soporte vital y daños severos
Durante su estadía en el hospital, Jazmin sufrió múltiples paros cardíacos. Uno de ellos mantuvo su corazón detenido durante cinco minutos, lo que provocó graves daños en sus órganos vitales. Los médicos recurrieron a una máquina ECMO para suplir la función circulatoria, le aplicaron diálisis para ayudar a sus riñones y usaron un regulador de oxígeno.
Además, fue necesario colocarle un desfibrilador interno en el pecho, diseñado para detectar cualquier irregularidad en su ritmo cardíaco y evitar que vuelva a ocurrir otro episodio similar.
¿La bebida fue el detonante?
La bebida Ghost, consumida en este caso, contiene 200 miligramos de cafeína, más del doble de lo que hay en dos tazas de café. Aunque no se ha confirmado que haya sido la causa principal del colapso, sí se considera un factor clave. Jazmin explicó que rara vez consume cafeína y que ese día simplemente buscaba tener más energía para su regreso al gym. También confesó que en el pasado había tenido palpitaciones, pero nunca les prestó atención ni consultó con un médico.
“No tengo antecedentes familiares ni condiciones diagnosticadas. Simplemente nunca pensé que algo así me podía pasar”, dijo Jazmin en declaraciones para Daily Mail. Tras su experiencia, asegura que nunca más volverá a consumir bebidas energéticas.
El debate sobre las bebidas energéticas
Este caso ha reactivado una conversación importante sobre los efectos de las bebidas energéticas, especialmente entre los jóvenes. Expertos en salud han advertido que su consumo, especialmente en combinación con ejercicio intenso o en personas con problemas cardíacos no diagnosticados, puede ser extremadamente peligroso.
Diversos estudios señalan que estas bebidas también pueden generar efectos adversos en la salud mental, como ansiedad, insomnio e incluso depresión, debido a sus altos niveles de estimulantes.
Ghost y otras marcas similares incluyen además otros ingredientes como carnitina, alfa-GPC y neurofactor, que prometen beneficios cognitivos y físicos, pero que no están exentos de riesgos cuando se consumen sin control o supervisión médica.
Lecciones que no deben ignorarse
El caso de Jazmin no es aislado, pero sí es uno de los más extremos. Deja en evidencia lo importante que es escuchar a nuestro cuerpo, no subestimar síntomas como las palpitaciones, y ser responsables con lo que consumimos, especialmente si se trata de sustancias que alteran el sistema nervioso.
Para quienes entrenan, compiten o simplemente buscan más energía, la recomendación es clara: consultar con un profesional, revisar ingredientes y evitar automedicarse con productos que, aunque se vendan libremente, pueden tener consecuencias fatales.


