El asteroide Apophis, descubierto en 2004 y catalogado como uno de los cuerpos celestes más amenazantes para la Tierra, ha sido objeto de intensa vigilancia por parte de los científicos. Conocido también como 99942, este asteroide de unos 340 metros de ancho pertenece al tipo S, compuesto principalmente por materiales rocosos con una mezcla de níquel metálico y hierro, según informa la NASA. Su nombre, Apophis, proviene de la mitología egipcia, donde esta serpiente simbolizaba el caos y el mal.
La NASA prevé que el 13 de abril de 2029, Apophis pasará a una distancia de aproximadamente 31.860 kilómetros de la superficie terrestre, una proximidad que ha generado interés y preocupación entre los científicos. Sin embargo, cálculos recientes indican que no hay riesgo de impacto durante al menos un siglo.
En 2021, astrónomos utilizaron una antena de radio de 70 metros para rastrear con precisión el movimiento de Apophis. Tras exhaustivas observaciones, concluyeron que no existe peligro de impacto en 2029 ni en 2036, e incluso descartaron cualquier riesgo hasta 2068. «Un impacto en 2068 ya no es posible y nuestros cálculos no muestran ningún riesgo de impacto durante al menos los próximos 100 años», afirmó Davide Farnocchia del Centro de Estudios de Objetos Cercanos a la Tierra (CNEOS) de la NASA.
A pesar de estas conclusiones tranquilizadoras, el astrónomo Paul Wiegert y su colega Benjamin Hyatt plantearon un escenario hipotético en un nuevo estudio publicado en la revista ‘Planetary Science Journal’. Investigaron qué sucedería si la órbita de Apophis cambiara debido a una colisión con otro asteroide en el sistema solar.
Los expertos calcularon las trayectorias de más de 1.3 millones de asteroides utilizando simulaciones computarizadas detalladas del sistema solar. Aunque determinaron que existe un riesgo potencial de desviación si Apophis chocara con otro cuerpo celeste, lo consideraron altamente improbable. No obstante, este escenario poco probable ha motivado a los científicos a continuar investigando y monitoreando de cerca a Apophis. «Es el asteroide que simplemente no podemos dejar de observar», afirmaron los expertos.


