Las celebraciones de Navidad en amplias zonas de California podrían verse seriamente afectadas por la llegada de un sistema climático catalogado como altamente peligroso por las autoridades meteorológicas. Se trata de una tormenta de gran intensidad que ya activó advertencias oficiales, evacuaciones preventivas y llamados urgentes a la población para extremar precauciones.
El fenómeno está asociado a un río atmosférico conocido popularmente como Expreso Piña, una extensa franja de humedad que se origina en las cercanías de Hawái y que transporta enormes volúmenes de vapor de agua hacia la costa oeste de Estados Unidos. Al ingresar al territorio californiano, ese contenido se transforma en lluvias persistentes y de alta intensidad.
Según proyecciones del Servicio Nacional Meteorológico, el sistema comenzará a impactar con fuerza desde la tarde de este martes y podría mantenerse activo durante varios días. En algunos puntos específicos, la lluvia podría alcanzar tasas cercanas a los tres centímetros por hora, mientras que los acumulados totales superarían los 25 centímetros en comunidades especialmente expuestas.
Las autoridades han señalado como zonas de alto riesgo a áreas montañosas y colinas orientadas al sur, así como sectores costeros y valles ubicados en su base, donde existe una elevada probabilidad de inundaciones repentinas y deslizamientos de tierra. La advertencia cobra mayor relevancia en comunidades como Pacific Palisades y Malibú, ubicadas en el condado de Los Ángeles, que meses atrás resultaron severamente afectadas por incendios forestales. Las cicatrices dejadas por el fuego aumentan ahora la vulnerabilidad del terreno frente a lluvias intensas.
Las alertas se extienden hasta la noche del jueves en varios condados del sur del estado, incluyendo zonas densamente pobladas. El sheriff del condado de Los Ángeles, Robert Luna, confirmó que más de un centenar de viviendas fueron colocadas bajo órdenes de evacuación preventiva, e instó a los residentes a no esperar a que la situación se agrave para tomar decisiones.
Además del riesgo por inundaciones y derrumbes, la tormenta podría provocar afectaciones significativas en carreteras, interrupciones en el suministro eléctrico y la caída de árboles y tendidos eléctricos. Los meteorólogos advierten que la combinación de suelos saturados y ráfagas intensas incrementa el peligro, especialmente en áreas bajo advertencia por vientos fuertes.
En las zonas montañosas y desérticas del condado de Los Ángeles, no se descarta que los vientos alcancen velocidades cercanas a los 128 kilómetros por hora, un factor que complica aún más el panorama para quienes planean desplazarse durante la víspera y el día de Navidad.
Aunque California está históricamente acostumbrada a alternar periodos de sequía con episodios de lluvias extremas, las autoridades recalcan que este evento reúne condiciones particulares que lo convierten en una amenaza seria para la seguridad de las personas y la infraestructura en plena temporada festiva.


