El fallecimiento del legendario presentador y productor Nelson Hoffmann ha generado un profundo impacto en el medio artístico costarricense. Pero para algunos, la noticia ha calado aún más hondo. Ese fue el caso de Bismarck Méndez, conocido como “Patacón”, quien tomó una decisión que habla del tipo de persona y compañero que es.
Bismarck, quien comparte pantalla con Mauricio Hoffmann en el programa De boca en boca de Teletica, se encontraba de vacaciones en Los Ángeles, California, cuando recibió la desgarradora noticia del fallecimiento de don Nelson, padre de su amigo y colega.
Sin pensarlo dos veces, interrumpió su viaje —que incluso lo había llevado a disfrutar de los parques de Disney— y decidió regresar de inmediato a Costa Rica. Aunque su regreso estaba previsto para el fin de semana, cambió los planes y emprendió el retorno antes de tiempo, motivado por el deseo de acompañar a Mauricio en este momento de luto y dolor.
Un gesto que trasciende lo laboral
La noticia fue dada a conocer por su compañera Montserrat del Castillo durante la transmisión de De boca en boca este jueves 26 de junio. “Bismarck se está devolviendo de Estados Unidos porque, como corresponde, tenemos que estar unidos como compañeros”, expresó conmovida.
La decisión de Méndez revela no solo una profunda empatía, sino también la fuerte amistad que lo une a la familia Hoffmann. En el ambiente televisivo, donde muchas relaciones quedan en lo profesional, este acto habla de una conexión que va más allá de las cámaras.
La familia de ‘De boca en boca’ se une en el dolor
El fallecimiento de Nelson Hoffmann ha conmovido a todo el equipo de Teletica, pero especialmente al elenco de De boca en boca, donde Mauricio ha encontrado en sus compañeros un fuerte respaldo. Bismarck, al adelantar su regreso, se convierte en símbolo de ese respaldo sincero y desinteresado.
El legado de don Nelson ha marcado generaciones. Desde programas como Hola Juventud hasta Sábado Feliz, su huella en la televisión costarricense es imborrable. Hoy, su partida no solo deja un vacío en la pantalla, sino también en los corazones de quienes lo conocieron y crecieron viéndolo.


