Con una estampa imponente y una historia grabada en la piel, Alison Leaver, modelo de 29 años y vecina de Golfito, se posiciona como una de las concursantes más llamativas rumbo al Miss Universo Costa Rica. Con más de 30 tatuajes que relatan su vida, sueños y espiritualidad, Leaver busca representar al país en el certamen internacional más importante de belleza, llevando consigo un mensaje de aceptación, arte e inclusión.
Leaver, de ascendencia inglesa y con una década de experiencia en el modelaje, ya ganó el título regional de Puntarenas y sueña ahora con conquistar al jurado nacional —y luego al mundo— desde una perspectiva única.
Un cuerpo como lienzo: los tatuajes que cuentan su historia
Cada trazo en la piel de Alison tiene un significado. Desde homenajes familiares hasta símbolos espirituales, su cuerpo se ha convertido en una expresión artística de su identidad.
“Los tatuajes son mi historia, todo lo que he pasado, lo que he vivido, mis sueños. Tuve la valentía de llevar todo eso en la piel para recordar de dónde vengo y dónde me gustaría llegar”, explicó la joven modelo.
Para Alison, los tatuajes no son una moda pasajera, sino una forma de vida que la conecta con el arte en todas sus expresiones: desde la pintura hasta la estilización de imagen, áreas donde también se desempeña con pasión.
Belleza con propósito: una nueva visión de los certámenes
Aunque siempre se sintió lista para representar a Costa Rica, Leaver asegura que su imagen no encajaba con la visión tradicional de los concursos de belleza. Esa realidad comenzó a cambiar con el traspaso de la organización del Miss Costa Rica de Teletica a Opa, lo cual —según ella— abrió espacio para una participación más inclusiva.
“Antes no podía participar por mis tatuajes. Agradezco mucho el cambio de organización, porque su visión va a otro nivel. Solo les importa tu visión como mujer y tu aporte a la sociedad”, señaló.
Este cambio no solo le permitió concursar, sino también encontrar un espacio donde su autenticidad no fuera un obstáculo, sino un valor agregado.
Una voz por la aceptación y el respeto
Más allá de la pasarela, Alison quiere ser una inspiración para quienes enfrentan juicios por su apariencia. Su mensaje es claro: “lo importante es lo que uno puede aportar como ser humano”.
Consciente del estigma que aún existe en torno a los tatuajes, especialmente entre los jóvenes, Leaver busca visibilizar esta realidad y contribuir al cambio cultural.
“Hay jóvenes que quieren tatuarse y ser libres, pero les da miedo por lo que digan los demás o lo que puedan perder. Quiero que los tatuajes dejen de ser un tabú y que empecemos a aceptarnos tal y como somos”, expresó.
Preparada para dejar huella internacional
Con una altura de 1,78 metros, fluidez en inglés y un carisma singular, Alison Leaver considera que tiene los atributos necesarios para sobresalir en el escenario mundial del Miss Universo.
“Podría poner a Costa Rica de nuevo en el mapa y en un top por temas de inclusión. Estoy lista para representar al país con autenticidad y orgullo”, concluyó.
De cara a la final nacional que se celebrará en julio, Alison se prepara no solo para una competencia, sino para llevar al escenario su historia, su arte y su mensaje transformador.


