La televisión costarricense está de luto tras la muerte del gran Nelson Hoffmann, productor del programas como Hola Juventud y Sábado feliz, quien falleció este jueves 26 de junio a los 74 años, víctima de un infarto.
Así lo dio a conocer su hijo, el presentador Mauricio Hoffmann, durante la vela del productor, donde compartió con sus compañeros del programa del Teletica De boca en boca detalles íntimos del adiós de su padre, un hombre que, según él, murió con una sonrisa en el alma.
“Murió haciendo lo que tanto ama y lo que tanto amó”, dijo Mauricio, visiblemente conmovido, al recordar que su papá se fue justo la mañana en que pensaba grabar su último programa.
El infarto ocurrió alrededor de las 7:30 a.m., según relató el presentador. “Estaba muy emocionado y muy contento de trabajar en ese último programa, iba a hacer el último de él”, contó.
Don Nelson se iba a retirar formalmente en agosto, y junto a su hijo estaban planeando la celebración del 25 aniversario del espacio que dirigió con tanta pasión.
Más allá del hombre serio que muchos veían en televisión, Mauricio quiso destacar el lado humano de su papá: “Con muchos valores, más allá de esa fachada, más allá de esa cara seria, esa fachada de él media enojona, era un hombre de un gran corazón, muy sensible, muy entregado a su familia primero”.
La familia Hoffmann se aferra ahora a los recuerdos y al amor que dejó don Nelson. Una de las imágenes más conmovedoras la protagonizó Zoé, la hija de Mauricio, de apenas seis años, quien escribió una carta de despedida para su abuelo, con su puño y letra, y la colocó junto a una foto en el ataúd.
“Ella lo ha asimilado muy bien, está tranquila. Sí sabe, o sea, ella sabe lo que pasó, ella entiende que ya su abuelo no está aquí. Le hizo una cartita con un dibujito y como tenemos una foto de papi en el ataúd, la dejó al lado”, contó.
Pese al dolor, Mauricio se mantiene sereno por las dos mujeres de su vida: su madre Zully Rodríguez y su hija. “Estoy tratando de estar tranquilo porque tengo el deber de cuidarlas”, expresó.
Don Nelson Hoffmann Cochot se va dejando una huella en la televisión nacional y en el corazón de quienes lo conocieron. Su legado continuará en manos de su hijo, quien ya ha dicho que buscará honrarlo tanto en lo personal como en lo profesional.
“Él se fue con esa alegría de alguna forma, se fue tranquilo, se fue contento y eso me da a mí mucha tranquilidad”, concluyó Mauricio.


