La regidora sancarleña Raquel Marín lanzó fuertes críticas contra el director de Telenoticias, Ignacio Santos, por lo que considera una exposición ilegal y peligrosa de su información personal en una nota del noticiero.
Según Marín, el canal no solo reveló su nombre completo, sino también su número de teléfono en el marco de un caso judicial donde, asegura, ni siquiera figura como imputada ni investigada.
“¿Por qué no se aplica el mismo rasero?”, cuestionó en referencia a los recientes despidos en Teletica de dos periodistas que publicaron en redes sociales el número del presidente Rodrigo Chaves. “Si a ellos los echaron por eso, ¿por qué Ignacio Santos no da un paso al lado si hizo algo igual o peor desde el propio noticiero?”, lanzó la regidora.
“Esto no es casualidad… ¿cómo tuvo acceso Teletica al expediente?”
Marín también levantó la voz por el acceso que tuvo el canal a un expediente judicial que, según ella, no debería estar en manos de ningún medio sin autorización. A su juicio, es preocupante que se utilice información de ese calibre para notas periodísticas sin considerar el daño que pueden causar, sobre todo cuando se trata de personas que no tienen ningún señalamiento legal formal.
Además, la regidora dejó entrever su descontento con lo que considera una línea editorial cargada de intereses y con poca equidad.
“Hoy entiendo al presidente. Teletica parece tener una agenda política disfrazada de periodismo”, dijo en tono molesto, sugiriendo que el canal se ha convertido en una plataforma de ataques mediáticos más que en un espacio informativo imparcial.
Se calientan los ánimos en medio de la tormenta mediática
Este nuevo episodio se suma a la ola de críticas que ha recibido Canal 7 en los últimos días, especialmente tras el escándalo de la filtración del número de Chaves y la posterior ola de despidos.
Ahora, con esta denuncia pública de una funcionaria municipal, el canal vuelve al centro de la polémica y enfrenta cuestionamientos sobre su ética periodística y manejo interno.
El país observa con atención cómo evoluciona esta controversia, mientras los costarricenses se preguntan hasta dónde llega el poder de los medios y quién vigila el uso responsable de la información que se transmite en horario estelar.


