Pocas veces un programa tan familiar y cotidiano como Buen Día ha vivido un momento tan inquietante como el que hoy, más de diez años después, volvió a estremecer las redes sociales. Una llamada telefónica, cargada de un tono sombrío y palabras que rayaban en la amenaza, dejó sin palabras a quienes estaban en el set… y ahora, miles en TikTok la están redescubriendo.
La escena ocurrió hace al menos 10 o 15 años, según se puede deducir por la apariencia del set, la antigua identidad gráfica del programa y la presencia de la periodista Adriana Durán, quien se desvinculó del espacio en 2016. En ese episodio, Durán entrevistaba a una psicóloga sobre el tema “Cicatrices del alma” cuando recibió una llamada de un televidente identificado como Róger, un adulto mayor que se presentó como militar retirado y filántropo.
Lo que al principio parecía ser una participación más, rápidamente se tornó en un extraño monólogo que incomodó tanto a la presentadora como a la experta en salud mental. Con voz pausada y grave, el hombre relató su historia personal con detalles que pasaban de lo trivial a lo profundamente perturbador: habló de su infancia feliz, su carrera militar y sus valores familiares, pero luego dio un giro escalofriante.
Aseguró haber sido acusado por una fiscal a la que describió con tono de desprecio, dijo haber sido encarcelado injustamente y, con serenidad inquietante, confesó vivir para vengarse. “El deseo de venganza borra el dolor… no moriré hasta cumplirla”, soltó, mientras en el set reinaba el desconcierto.
La reacción de Adriana Durán fue intentar cortar la llamada, mientras la psicóloga intentaba rescatar algo positivo diciendo que “todas las formas de pensar nos ayudan a entender cómo vivimos los duelos”. Sin embargo, el ambiente quedó impregnado de tensión.
Este fragmento, rescatado recientemente por usuarios de TikTok, ha generado una ola de comentarios: algunos lo ven como una llamada real de una persona profundamente afectada psicológicamente, otros lo interpretan como una actuación o incluso como parte de una campaña fallida. Sea como sea, lo cierto es que la escena quedó grabada en la memoria de quienes la vieron en vivo y, ahora, en la de una nueva generación que la revive con escalofrío.


