Lo que parecía ser otra tarde habitual de interacción en redes sociales se convirtió en una escena de horror. Valeria Márquez, influencer mexicana con más de 100.000 seguidores en TikTok, fue asesinada a balazos mientras realizaba una transmisión en vivo desde su salón de belleza en Jalisco, México.
El ataque ocurrió el pasado martes por la tarde, frente a los ojos de más de 7.000 usuarios conectados, cuando un hombre, haciéndose pasar por repartidor, ingresó al local y le disparó directamente en el pecho y la cabeza.
Una advertencia ignorada: “Me quedé preocupada”
Una hora antes del crimen, la joven ya había manifestado signos de temor. Según relató ella misma en la transmisión, un hombre con el rostro cubierto había llegado al salón —Blosson The Beauty Lounge— preguntando por ella y asegurando que traía un paquete. Como no se encontraba en ese momento, el sujeto indicó que regresaría.
En su video, Valeria expresó su desconcierto:
“Me quedé preocupada… estoy confundida… a lo mejor me iban a matar”, dijo entre nerviosa y confundida. Esas serían algunas de sus últimas palabras públicas antes de que el asesino regresara y cumpliera su amenaza.
El crimen y la respuesta de las autoridades
El momento del crimen quedó parcialmente registrado en la transmisión. Las imágenes se cortaron abruptamente luego de que se escucharan los disparos. Valeria murió en el acto, producto de los impactos en el tórax y el cráneo.
La policía local ha iniciado una investigación por feminicidio, mientras que el video —borrado rápidamente de las plataformas— circuló por algunas horas en redes sociales, generando una ola de indignación y tristeza entre seguidores, amigos y figuras públicas.
El móvil del ataque aún no ha sido confirmado oficialmente, aunque las sospechas apuntan a un posible caso de violencia dirigida, lo que ha reavivado la conversación sobre los riesgos que enfrentan las mujeres en México y, particularmente, aquellas con alta visibilidad en redes.
Una vida truncada y una comunidad conmocionada
Valeria no solo era conocida por su presencia en TikTok, sino también por su faceta emprendedora como propietaria de su propio salón de belleza. Su muerte ha dejado un vacío entre quienes la admiraban y un profundo debate sobre la exposición pública y la violencia de género en el país.


