Después de casi once años siendo parte fundamental del equipo de canal 7, la periodista y productora Mariana Montoya, conocida con cariño como Nana, anunció su salida de Teletica para iniciar una nueva etapa laboral en el ámbito corporativo.
Con una mezcla de nostalgia y gratitud, Montoya compartió que su decisión no fue sencilla, pero responde al deseo de seguir creciendo profesionalmente. “A veces hay que tomar decisiones difíciles y esta fue una de ellas. Me voy profundamente agradecida por todo lo que aprendí y por el cariño de tantas personas”, expresó.
Una trayectoria marcada por la creatividad
Desde su ingreso a Teletica en 2014, Mariana formó parte de múltiples proyectos emblemáticos del canal. Inició en el programa El último pasajero, y más adelante colaboró en producciones de Teletica Formatos como Tu cara me suena y ¿Quién quiere ser millonario?.
Su versatilidad la llevó también a trabajar en espacios históricos como Teleclub, junto a doña Inés Sánchez, y en El buscador en red, bajo la conducción de Édgar Silva. En años recientes, se desempeñó como periodista en De boca en boca, y hasta hace poco era la productora del programa Los Doctores, estrenado el pasado mes de abril.
Un legado en pantalla
El periodista y jefe de Los Doctores, Pablo Campos, confirmó la salida de Montoya y no escatimó elogios hacia su trabajo. “Aunque lamentamos su partida, sabemos que este nuevo paso será muy importante en su carrera. Mariana deja una huella de compromiso, creatividad y profesionalismo”, afirmó.
Con su salida, el programa continuará bajo la producción de Giselle Camacho, experimentada periodista de canal 7 con una amplia trayectoria en espacios como 7 Estrellas y Los Viernes de Comedia. Campos destacó su llegada como una transición natural para mantener el enfoque del programa en la educación y prevención en temas de salud.
Nuevos comienzos
Mariana Montoya se despide de Teletica con el cariño del público y de sus compañeros, quienes la describen como una profesional apasionada y una amiga incondicional. Su paso por el canal deja una marca de calidad y calidez humana que la audiencia difícilmente olvidará.
Mientras tanto, su futuro profesional se abre a nuevos horizontes, fuera de las cámaras pero con la misma energía que la caracterizó durante más de una década en la televisión costarricense.


