En una escena poco habitual para el noticiero meridiano de Teletica, Ignacio Santos decidió dejar a un lado el libreto durante el cierre de la edición de este lunes 24 de noviembre. El veterano periodista aprovechó los últimos segundos del programa para dedicar unas palabras de admiración y respeto a un miembro del equipo que, aunque no aparece frente a cámaras, es clave en la dinámica del noticiero.
El homenaje fue dirigido a Rolando Arrieta, realizador de Telenoticias, quien recientemente celebró un año más de vida y cumplió además ocho años de trabajar en la televisora. Santos, con un tono visiblemente sincero, destacó que el saludo no era una formalidad, sino un reconocimiento merecido para alguien que ha contribuido silenciosamente al prestigio del noticiero.
“De parte de todos los compañeros de Telenoticias que tenemos el privilegio de trabajar con él, nuestro feliz cumpleaños para Rolando Arrieta”, expresó el director del noticiero antes de profundizar en la esencia del mensaje.
Acto seguido, sin rodeos ni exageraciones, Santos soltó una frase que no pasó desapercibida:
“Es una de las personas más talentosas, más abnegadas y más solidarias con las que he tenido el privilegio de trabajar en televisión en los 40 años que me han tocado”.
Estas palabras, viniendo de una de las figuras más influyentes del periodismo costarricense, revelan el impacto que Arrieta ha tenido dentro del equipo. Aunque su labor se realiza detrás del lente, el reconocimiento público subraya el enorme valor que tienen los profesionales que sostienen la producción diaria de un noticiero nacional.
En tiempos donde la televisión vive un escrutinio constante y la audiencia demanda transparencia, este gesto de Santos pone en evidencia algo que a veces queda fuera del foco: el trabajo en equipo, el compañerismo y la importancia de reconocer a quienes sostienen el andamiaje informativo.
Para Telenoticias, Arrieta no solo es un realizador experimentado, sino una pieza humana, respetada y fundamental en la maquinaria que sale al aire cada día. Y el reconocimiento de Ignacio Santos abrió una ventana a ese mundo oculto tras la pantalla.
Un gesto inesperado, sincero y que recuerda que en las redacciones también hay espacio para celebrar lo que verdaderamente construye un equipo: la calidad humana.


