La conversación en redes sociales volvió a encenderse esta semana alrededor de una figura histórica de la televisión costarricense. La ausencia intermitente del director de Telenoticias, Ignacio Santos, en algunas ediciones del informativo despertó especulaciones sobre su bienestar, pero Teletica decidió zanjar los rumores de forma directa.
Mientras usuarios comentaban la posibilidad de un problema cardiaco y hasta aseguraban que el periodista habría sido atendido de emergencia en una de las sucursales del Hospital Metropolitano, la versión oficial del canal fue clara y sin rodeos.
La respuesta del 7: “Trabajando de manera normal”
Consultado por el periódico La Nación, el vocero institucional de Teletica, Mario Nájera, negó cualquier situación médica grave y aseguró que no existe motivo para alarmar al público.
“Don Ignacio se encuentra en excelente estado de salud y trabajando de manera normal”, afirmó con contundencia.
Según explicó, no solo está en buenas condiciones, sino que continúa involucrado en proyectos internos del canal. De hecho, participó en el ensayo general de El Chinamo el pasado lunes 8 de diciembre, una de las producciones más fuertes de la temporada y que regresa este jueves 11.
Una agenda que no da tregua
Aunque el público acostumbra verlo frente a cámaras, Nájera recordó que la labor de Santos va mucho más allá de presentar noticias.
Como director de Telenoticias, Santos mantiene una agenda saturada de reuniones, decisiones editoriales y compromisos corporativos que, en ocasiones, le impiden aparecer en alguna de las emisiones del noticiero.
“Como director del noticiero, don Ignacio tiene una agenda muy llena, además de participar en varios proyectos corporativos. Por esta razón, hay días en que no presenta alguna edición”, explicó.
El periodista sigue activo en el 7… aunque no siempre en pantalla
Con la aclaración del canal, Teletica busca poner fin a la ola de conjeturas que surgió en redes y que generó preocupación entre los televidentes. La ausencia del periodista, por ahora, responde a compromisos laborales —no a razones de salud— y el comunicador continúa activo en sus funciones internas.
*Con información de La Nación.


