El humorista costarricense Roque Ramírez, ampliamente reconocido por sus entrañables personajes Doña Merry y Misael Ramírez, vive uno de los momentos más duros de su vida personal, lejos de los micrófonos y las carcajadas que lo han acompañado durante años.
Esta semana, el integrante del programa radial Pelando el Ojo compartió con sus seguidores una noticia que golpeó fuerte a quienes lo siguen desde hace tiempo: la muerte de su perro, una mascota que fue mucho más que un animal de compañía y que se convirtió en un pilar emocional dentro de su hogar.

A través de sus redes sociales, Ramírez abrió su corazón y se despidió de quien describía como su compañero incondicional. Con palabras sencillas, pero cargadas de sentimiento, el humorista expresó el vacío que deja la partida de su “gordito”, nombre con el que se refería cariñosamente a su mascota. El mensaje estuvo acompañado de imágenes que reflejan años de cercanía, afecto y momentos compartidos.
La reacción no se hizo esperar. Cientos de mensajes inundaron la publicación, provenientes de colegas del medio artístico, oyentes fieles del programa y seguidores que se identificaron con el dolor que implica despedir a un amigo de cuatro patas. Muchos destacaron el vínculo especial que Roque siempre mostró con su perro, así como la sensibilidad que ha caracterizado al comediante más allá de su faceta humorística.

En Costa Rica, donde las mascotas suelen ocupar un lugar muy cercano al núcleo familiar, la noticia resonó con fuerza. La pérdida de un animal que acompaña durante años no es menor, y para Ramírez representa un golpe emocional importante en una etapa donde su vida pública suele estar marcada por la risa y el entretenimiento.
Hoy, Roque Ramírez enfrenta el duelo con el respaldo de su comunidad y el cariño de quienes reconocen que, incluso quienes hacen reír a todo un país, también atraviesan momentos de profunda tristeza.


