Lo que para muchos costarricenses era impensable, para el turista Moussa Berte fue una experiencia inolvidable. Este joven, residente en Nueva York, eligió a Costa Rica como destino para vacacionar y su alojamiento causó sensación en TikTok: un apartamento de alto lujo ubicado en Escazú que alquiló por más de $500 diarios mediante la plataforma Airbnb.
El video que compartió en sus redes superó las 390.000 reproducciones, una cifra que contrasta drásticamente con el promedio de visualizaciones que suele recibir. La razón de su éxito es simple: mostró un espacio tan sofisticado y con tantas comodidades que muchos ticos no podían creer que existiera algo así dentro del país.
En el recorrido digital, Berte enseña cada rincón de su hospedaje: una cocina amplia y moderna, una sala con diseño vanguardista, un jacuzzi, un gimnasio privado y una piscina techada ubicada en el segundo piso, sin dejar de lado una vista panorámica de ensueño que parece sacada de una producción de Netflix.
“La Costa Rica premium que los ticos no conocemos”
Los comentarios en redes sociales no se hicieron esperar. Muchos internautas reaccionaron entre la admiración y la sorpresa:
“Qué espectáculo de casa”,
“Admirémoslo con él por acá, porque ir nunca podremos”,
“Ni sabía que teníamos algo así”,
“Eso parece otro país”, fueron solo algunos de los mensajes más compartidos.
Y es que este tipo de propiedades suelen estar dirigidas a un público muy específico, principalmente turistas internacionales o personas con alto poder adquisitivo, lo que genera una brecha de percepción sobre la realidad de muchos costarricenses.
El debate sobre el turismo consciente
Junto al asombro, también surgieron reflexiones importantes. Algunos usuarios aprovecharon el espacio para recordarle al influencer la importancia de ser un turista responsable. Le pidieron que, además de disfrutar el lujo, apoye la economía local y se mantenga respetuoso con la cultura y el ambiente costarricense:
“Por favor, sé un turista consciente, no maltrates nuestros animales, trata a los ticos con amabilidad y ve a sitios de locales para mitigar la gentrificación”, comentó un usuario.
“No miento que la casa es otro nivel; pero alquila y compra a nacionales, apoya a los locales, no a las grandes compañías”, añadió otro.
¿Costa Rica se convierte en destino de lujo?
Este caso deja en evidencia un fenómeno cada vez más presente: el auge de propiedades de lujo en zonas como Escazú, Santa Ana o el Pacífico Norte, que buscan captar a un perfil de turista de alto nivel. Sin embargo, también pone sobre la mesa el contraste entre esa “Costa Rica de vitrina” y la realidad de miles de familias ticas que luchan por llegar a fin de mes.
Para plataformas como Airbnb, este tipo de alojamientos ayudan a posicionar al país como un destino atractivo y competitivo a nivel internacional. Pero para muchos ciudadanos, también es una muestra clara de los efectos de la gentrificación, donde lo local se desplaza para abrirle espacio al turismo de élite.


