El mundo de los certámenes de belleza se sacudió este martes con el anuncio del presidente de Miss Universo, Raúl Rocha, quien confirmó que Nawat Itsaragrisil será removido de toda función relacionada con la edición 2025 del concurso tras la agresión sufrida por la modelo mexicana Fátima Bosch en Tailandia.
Rocha calificó el hecho como “inaceptable” y aseguró que se implementarán medidas tanto corporativas como legales contra el responsable. “No toleraremos ningún acto de violencia ni abuso dentro de la organización o en eventos asociados al nombre de Miss Universo”, expresó en un comunicado oficial.
La decisión llega después de una fuerte ola de indignación internacional. Reinas de belleza, exconcursantes y seguidores de distintos países se unieron en redes sociales para exigir justicia y protección para las participantes, señalando que este tipo de situaciones ponen en riesgo la integridad y la reputación de los certámenes.
El caso estalló cuando se difundieron videos e imágenes que mostraban a Bosch visiblemente afectada tras una agresión sufrida durante su estancia en Tailandia, presuntamente en un evento oficial. Desde entonces, figuras del ámbito de la belleza han pedido que se revisen los protocolos de seguridad y se sancione con firmeza a quienes abusen de su poder.
Con esta determinación, Miss Universo busca enviar un mensaje claro: la organización no será cómplice del silencio ni la impunidad. Según fuentes cercanas, la expulsión de Nawat Itsaragrisil será acompañada de una investigación formal para determinar responsabilidades adicionales y prevenir futuros incidentes.
El caso de Fátima Bosch no solo reaviva el debate sobre la seguridad y el respeto en el mundo del modelaje, sino que también marca un precedente sobre cómo las instituciones globales deben actuar frente a la violencia de género.


