Mientras la ciudadanía aún asimila el adiós inesperado de Radio Sinfonola tras casi seis décadas de acompañar a los hogares ticos, un panorama mucho más amplio y preocupante comienza a dibujarse en el sector audiovisual del país. La subasta del espectro radioeléctrico ordenada por el Gobierno de Rodrigo Chaves y ejecutada por la Superintendencia de Telecomunicaciones (SUTEL) está provocando que numerosas emisoras y televisoras se preparen para abandonar su señal abierta por no participar en el proceso.
El periodo para presentar ofertas cerró este viernes 21 de noviembre a las 11:59 p. m. y, con él, también se cerró la puerta para que muchos medios tradicionales continúen operando como lo han hecho por décadas. El golpe es fuerte: algunas de estas frecuencias son parte de la memoria colectiva del país.
¿Por qué tantas emisoras quedaron fuera? Los precios, el muro que pocos lograron cruzar
Según diversos administradores y propietarios, las tarifas mínimas fijadas para formar parte de la subasta fueron prácticamente imposibles de asumir, especialmente para pequeñas empresas, medios comunitarios y radios regionales que dependen de ingresos modestos.
Los montos base fueron los siguientes:
- Radio FM con cobertura nacional: 386 mil dólares (alrededor de ₡195 millones).
- Televisión nacional: 1.6 millones de dólares (aprox. ₡808 millones).
- Televisión regional: entre 157.629 y 325.044 dólares (₡80 a ₡164 millones).
Varios gerentes describieron estas cifras como “excluyentes” y “desproporcionadas” para la realidad de los medios locales.
Por ejemplo, La Potente Radio TV, ubicada en Aserrí, aseguró que, ante los costos, tuvieron que renunciar a la señal abierta. Sin embargo, adelantaron que buscarán sobrevivir migrando totalmente a plataformas digitales, IPTV y radio por Internet.
Las emisoras que no lograron entrar en la subasta
Tras confirmarse la salida de Radio Sinfonola, otras emisoras que tampoco participaron fueron:
- Cadena Radial Costarricense, que agrupa CRC 89.1, 94.7, 959 Conexión, 99.9 Azul y 103.1 FM.
- Cadena Musical, compuesta por Radio Musical 97.5 y Radio Hit 104.7.
- Radio Santa Clara y Radio San Carlos.
- Onda Brava 104.1 (Guanacaste).
- Élite Radio (Turrialba).
- La Potente Radio TV (Aserrí).
- Radio Sinaí 103.9 (Pérez Zeledón), emisora con seis décadas de historia.
La lista, según fuentes del sector, podría seguir creciendo porque muchas radios pequeñas tampoco presentaron documentación.
Los canales de televisión que también quedarían fuera de la señal abierta
Del lado televisivo, varios canales regionales y temáticos optaron por no participar, entre ellos:
- TVN Canal 14 (San Carlos).
- Telefides (canal católico).
- Canal 1.
- ¡Opa! Canal 38.
- TV Sur Canal 14 (Pérez Zeledón).
- VM Latino, que además posee emisoras de radio.
Otros grupos importantes como Multimedios (Canal 8) y Trivisión (Canal 36) aún no han confirmado su participación o retiro, generando más incertidumbre.
Un cambio profundo: ¿Qué significa para el país perder estas señales?
La salida de tantos medios de la señal abierta puede tener varios efectos:
- Reducción del acceso gratuito a información y entretenimiento, especialmente en zonas rurales donde la conectividad aún es limitada.
- Golpe cultural, pues se trata de frecuencias que han acompañado a generaciones completas.
- Mayor concentración mediática, ya que quienes sí entraron a la subasta son grandes consorcios.
Expertos en telecomunicaciones advierten que el país podría enfrentar una transformación similar a la digitalización televisiva, pero sin una estrategia clara para evitar que comunidades enteras queden con menos opciones informativas.
Los que sí lograron entrar en la puja
A pesar del panorama gris para muchos, grandes actores del mercado sí pusieron sus ofertas sobre la mesa:
- Teletica (Canal 7), que dio a conocer su participación tanto en radio como en televisión.
- Repretel (Canales 2, 4, 6 y 11), que también concursó en múltiples frecuencias.
- Grupo Extra, que opera radio y televisión.
Estas empresas poseen músculo financiero suficiente para competir por las frecuencias y continuar su expansión en el espectro tico.
Un cierre que abre más preguntas que respuestas
La subasta del espectro, impulsada como parte de la política de reordenamiento del Gobierno Chaves, deja a Costa Rica en un momento crucial para su ecosistema mediático. Mientras los grandes continúan su camino, decenas de proyectos radiofónicos y televisivos podrían apagar sus transmisiones abiertas en cuestión de semanas.
El país podría estar viviendo una de las reconfiguraciones más drásticas en la historia de la comunicación nacional.


