En solo ocho años, una modesta propuesta culinaria nacida en un estacionamiento de Los Ángeles se convirtió en una de las marcas más codiciadas del mercado gastronómico mundial. Se trata de Dave’s Hot Chicken, la cadena de pollo picante al estilo Nashville que acaba de ser adquirida por Roark Capital, el mismo fondo que compró Subway en 2023, por nada menos que mil millones de dólares.
Esta compra no es casualidad. Roark Capital, con sede en Atlanta, se ha consolidado como un titán silencioso del mundo de la comida rápida, gestionando activos que superan los US$37.000 millones y controlando nombres de peso como Dunkin’, Baskin Robbins, Arby’s y The Cheesecake Factory, entre muchos otros. Ahora, con la incorporación de Dave’s Hot Chicken, refuerzan su presencia en el segmento de comida rápida informal, uno de los más dinámicos y lucrativos a nivel global.
De carrito callejero a marca global
La historia de Dave’s Hot Chicken parece sacada de un guion de Hollywood. Fundada en 2017 por cuatro amigos —Dave Kopushyan, Arman Oganesyan, Tommy Rubenyan y Gary Rubenyan— la empresa comenzó como un puesto improvisado, ofreciendo pollo frito picante con un toque casero. Lo que al inicio era una aventura entre amigos hoy es una operación que proyecta cerrar el 2025 con más de 400 locales en mercados como Estados Unidos, Canadá, Medio Oriente y Reino Unido.
Uno de los secretos de su éxito ha sido la fórmula: menús sencillos pero contundentes, donde reinan los sliders de pollo picante, tiras jugosas, papas sazonadas, mac & cheese, y una ensalada de col que ya tiene fans en todo el mundo. A eso se suma una estrategia de marketing atrevida, con toques de humor y autenticidad que conectan con las generaciones jóvenes.
Celebridades y tecnología en la receta del éxito
Entre sus inversores figuran nombres tan reconocidos como Drake, quien incluso regala sliders cada 24 de octubre en honor a su cumpleaños, además de Samuel L. Jackson, Usher y Michael Strahan. Este respaldo mediático ha catapultado la popularidad de la marca a niveles impresionantes.
Pero no todo es fama y sabor. Dave’s ha sabido apostar por la tecnología, incorporando plataformas como PlayerLync para capacitar a su personal mediante videos cortos y dinámicos, logrando reducir los tiempos de entrenamiento a la mitad. También ha expandido sus servicios hacia el catering con ezCater y la mejora continua de experiencia al cliente gracias a alianzas con empresas como Reality Based Group.
El apetito voraz del capital privado
La movida de Roark Capital forma parte de una tendencia creciente: la consolidación del sector gastronómico bajo fondos de inversión. Solo en el último año, gigantes como Blackstone y Maple Park Capital han metido mano en cadenas como Tropical Smoothie Cafe, Jersey Mike’s y Rita’s Italian Ice.
Estas adquisiciones reflejan una apuesta estratégica por marcas que muestran un rápido crecimiento, fuerte identidad y modelos escalables. En este contexto, Dave’s Hot Chicken representa una joya con alto potencial de expansión global y fidelización de clientes.
¿Veremos Dave’s en Costa Rica?
Aunque aún no hay señales concretas sobre una expansión en Centroamérica, el ritmo de crecimiento de Dave’s Hot Chicken deja abierta la posibilidad de que, en un futuro no muy lejano, esta picante propuesta llegue al país. Si eso ocurre, competirá de tú a tú con los gigantes locales e internacionales del pollo frito que ya operan en suelo tico.
Por ahora, lo cierto es que la cadena nacida del ingenio de cuatro amigos ha alcanzado un nuevo nivel. Y su nuevo dueño, con el músculo financiero de uno de los fondos más poderosos del planeta, parece listo para llevar el pollo picante a cada rincón del mundo.


