Los costarricenses que acostumbran guardar monedas en alcancías, gavetas o recipientes dentro de sus hogares deberán prestar atención a un importante cambio que entrará en vigor en pocas semanas.
El Banco Central de Costa Rica confirmó que desde el 1 de julio de 2026 varias monedas del antiguo cono monetario dejarán de tener validez como medio de pago, por lo que ya no podrán utilizarse para realizar compras o cancelar servicios en ningún establecimiento del país.
La decisión forma parte del proceso de actualización y modernización del sistema monetario nacional, impulsado desde hace varios años por las autoridades financieras.
¿Cuáles monedas saldrán de circulación?
Las monedas que perderán oficialmente su condición de medio de pago son las versiones antiguas de:
- ¢5
- ¢10
- ¢25
Una vez que la medida entre en vigencia, supermercados, pulperías, restaurantes, autobuses, farmacias y demás comercios no estarán obligados a recibirlas.

Por esa razón, el Banco Central recomienda a la población revisar cuidadosamente aquellos lugares donde suelen acumularse monedas que han permanecido guardadas durante años.
La moneda de ¢5 desaparece por completo
Uno de los cambios más relevantes es la eliminación definitiva de la moneda de ¢5.
La institución había adelantado esta decisión desde 2019, cuando informó que la fabricación de cada unidad resultaba más costosa que el valor que representaba.
Datos oficiales indicaron que producir una moneda de ¢5 tenía un costo cercano a los ¢7,10, lo que generaba pérdidas superiores a los ¢2 por cada pieza emitida.
Debido a esa situación, las autoridades concluyeron que mantenerla en circulación dejó de ser económicamente viable.
Con su salida, la moneda de ¢10 se convertirá en la denominación más baja que circulará en efectivo dentro del territorio nacional.
Las nuevas monedas de ¢10 y ¢25 continuarán circulando
En el caso de las denominaciones de ¢10 y ¢25, únicamente desaparecerán las versiones antiguas.
Las monedas más recientes seguirán utilizándose normalmente y continuarán llegando al mercado para garantizar que no exista escasez de efectivo.
Según informó el Banco Central, actualmente dispone de importantes reservas para abastecer al sistema financiero:
- 115 millones de monedas de ¢10.
- 127 millones de monedas de ¢25.
La intención es que el reemplazo se complete de forma gradual y sin generar inconvenientes para consumidores o comercios.
¿Qué puede hacer si todavía conserva estas monedas?
Las personas que aún posean monedas de las series retiradas tienen varias alternativas antes y después de la fecha establecida.
Entre ellas:
- Depositarlas en cuentas bancarias.
- Canjearlas en bancos comerciales.
- Realizar el cambio en cooperativas autorizadas.
- Acudir a mutuales que participen en el proceso.
Las entidades financieras continuarán recibiendo estas monedas conforme a los procedimientos definidos por cada institución.
Menos efectivo y más pagos digitales
La salida de estas monedas también refleja la transformación que vive el sistema de pagos en Costa Rica.
Durante los últimos años ha aumentado significativamente el uso de herramientas electrónicas para realizar transacciones diarias, reduciendo la dependencia del efectivo.
Entre las opciones que han ganado terreno destacan:
- SINPE Móvil.
- Tarjetas con tecnología sin contacto.
- Billeteras electrónicas.
- Plataformas de pago digital.
Las autoridades consideran que la reducción de costos de producción y el crecimiento de los medios electrónicos forman parte de una estrategia orientada a hacer más eficiente el manejo del dinero en el país.
Por ello, recomiendan a los ciudadanos verificar desde ahora si conservan monedas antiguas para evitar que permanezcan olvidadas cuando dejen de ser aceptadas en los comercios costarricenses.


