Lo que parecía un evento exclusivo digno de una película de princesas terminó siendo una escena de horror en Disneyland París. En la madrugada del sábado 21 de junio, un adulto británico de 22 años intentó casarse con una niña de apenas 9 años en el famoso castillo de la Bella Durmiente. La menor, que apenas podía caminar por los tacones, fue presentada como “novia” ante 200 invitados.
El evento, planificado hasta el último detalle y con un costo aproximado de $130.000, fue detenido gracias a la rápida intervención del personal de Disney, quienes notaron el comportamiento extraño de la menor y reportaron el hecho a las autoridades francesas. La policía llegó de inmediato y arrestó al presunto “novio”, así como a la madre de la niña, una mujer ucraniana de 41 años que intentó justificar el acto diciendo que solo quería que su hija “se sintiera como una princesa por un día”.
Montaje de cuento con fondo criminal
Los organizadores alquilaron el parque antes de su apertura al público y movilizaron en buses a cerca de 100 adultos y 100 menores. Cada invitado recibió una pulsera con los nombres “Margo y Jack” —aparentemente los nombres de la pareja—, y fueron recibidos con música de violines, decoración floral, sillas blancas perfectamente alineadas y un enorme pastel.

Sin embargo, el supuesto ambiente de celebración se vino abajo cuando el personal notó la incomodidad de la niña al caminar, lo que encendió las alarmas. Las autoridades confirmaron que los implicados utilizaron documentación falsa para reservar el lugar y podrían enfrentarse a cargos por explotación infantil, fraude y lavado de dinero.
“Algo no cuadraba”
Algunos asistentes alegaron que no sabían lo que ocurría. Una joven identificada como Yeleen relató que al ver a una niña vestida de blanco siendo alzada por una mujer, comprendió que estaban ante una situación fuera de lugar: “No era una escena de película, era algo perturbador”.
La Fiscalía de Meaux, encargada del caso, confirmó la detención de otras personas involucradas, incluyendo a un hombre que habría fingido ser el padre de la menor. También se investiga a quienes dijeron que se trataba de una filmación con actores contratados, aunque hasta ahora no hay pruebas que lo respalden.
Disney responde con firmeza
A través de un comunicado, Disney París aseguró que actuó de inmediato en cuanto detectó que una menor estaba siendo usada de forma inapropiada en el evento. La compañía reafirmó su compromiso con la protección de la niñez y colabora estrechamente con las autoridades francesas para esclarecer lo ocurrido.
Un caso que destapa vacíos de control
Este hecho ha encendido alarmas sobre cómo eventos de este tipo pueden ser organizados bajo apariencias legítimas, incluso en sitios de alto perfil como Disneyland. La investigación sigue abierta y podría derivar en reformas tanto en los protocolos de alquiler de espacios privados como en la supervisión de eventos que involucren a menores.



