La Liga Deportiva Alajuelense no solo cargó con la derrota 1-0 frente al Motagua en el Morera Soto, por los cuartos de final de la Copa Centroamericana, sino también con una provocación que dejó chispas encendidas rumbo al juego de vuelta en Honduras.
Un futbolista catracho, al salir del estadio, lanzó la frase: “Alajuelense no es Saprissa”. Ese comentario no pasó desapercibido, y rápidamente fue tema en la conferencia de prensa posterior al encuentro.
Washington Ortega, arquero manudo, fue consultado sobre el asunto por un periodista y su reacción fue clara: lejos de caer en la polémica, lo tomó como gasolina para el reto que tienen por delante.
“Eso lo dejo para motivarnos a nosotros, para cuando nos toque ir allá. En este equipo sabés que tenés que remar el doble. Ellos saben cómo es la situación, sobre todo en el torneo local, y que nuestra afición es muy exigente”, afirmó Ortega en declaraciones compartidas por Tigo Sports.
El guardameta reconoció que la derrota dolió, ya que el gol llegó en la recta final, pero mantiene la confianza en que la Liga puede darle vuelta al marcador en suelo hondureño.
La presión ahora recae sobre el equipo rojinegro, que deberá demostrar carácter en una cancha complicada. Para Ortega, las palabras del rival quedarán en la memoria como un incentivo extra: “Hablaremos después del partido en Honduras”, concluyó con firmeza.
Con este panorama, la revancha entre manudos y catrachos promete ser más que un simple partido: será un duelo de orgullo, motivación y respuesta deportiva.


